El campo busca un nuevo piso de negocios
Hay cautela en las compras pero sin rifar los rindes. La soja sigue siendo el centro y reaparecen los bancos
Los números del campo se desinflaron en esta campaña pero la sangre no llegó al río. Si bien el productor agropecuario no se desesperó por comprar y actuó con cautela, tampoco puso en riesgo el éxito de su campaña y tomó previsiones e incluso, comenzó a mirar con más interés la oferta bancaria para concretar inversiones de largo plazo.
Con algo de resto de la campaña 2003/2004 -ya que aún hay soja del ciclo anterior sin vender- y una supercosecha en marcha, la trepada de precios del último mes alcanzó, al menos por ahora, para cambiar el ánimo del sector agropecuario. Igualmente, el escenario es distinto al del boom de los años anteriores, lo cual pone en juego estrategias más finas. Un caso es el del crédito bancario, cuya oferta volvió de la mano de un amplió menú de productos destinados a los empresarios agropecuarios. Y de a poco la demanda va respondiendo, no para solucionar problemas de liquidez sino para apalancar la decisión de guardar los granos como reserva de valor.
"Pensar que por los precios bajos el campo es un tomador de créditos es pensar en un sector en crisis que los bancos tendrían que mirar con cuidado", reflexionó el presidente del Banco Bisel, Guillermo Ferraro (ver página 8).
En realidad, la batalla de productos a medida de este sector apunta justamente a lo contrario. "Son el sector más eficiente de la economía", dijo Enrique Cristofani, presidente de Banco Río.