Suelo débil, respuesta fuerte

Al combinar mejoras en la economía del agua y en la fertilidad, se logra una producción estable, aún con lluvias escasas.

26deMarzode2005a las09:03

"En la cancha se ven los pingos", dice un conocido refrán. Y a la directa en sistemas mixtos, le viene al dedillo. Sucede que los sistemas bajo siembra directa que complementan actividades pecuarias y agrícolas en situaciones ambientales difíciles se hacen fuertes cuando las circunstancias aprietan.

Es una combinación de mejora en la economía del agua —producto de una mayor infiltración y menor evaporación y escurrimiento— junto a una mejora en la fertilidad, producto de generarse una capa superficial enriquecida en compuestos orgánicos. El resultado final es una producción estable, aún cuando las lluvias no acompañan.

Carlos Rodríguez, un referente de la siembra directa en el sudoeste bonaerense así lo corrobora. Fruto de su experiencia como asesor, ve en la siembra directa "un primer escalón para acceder a una mejora tecnológica constante, que vaya en línea con la estabilización de la producción", un objetivo primordial en ambientes semiáridos.