Despuntan los grandes rindes de la soja

En esta cosecha hubo productores que arrasaron con las marcas del pasado con picos que, en algunos casos, superaron los 60 quintales por hectárea...

16deAbrilde2005a las09:01

Los hechos objetivos indican que muchos productores de punta están decididos a desafiar al cultivo de la soja. El reto en cuestión consiste lisa y llanamente en ver, tocar y sentir cuál es el techo de rindes que puede alcanzar esta oleaginosa que, por obra y gracia de los 14,5 millones de hectáreas sembradas se ha convertido en un granítico pilar de la economía nacional.

Hubo productores que arrasaron los rindes del pasado: Raúl Weiss, logró 50 quintales de soja de primera en 950 hectáreas (con picos de 62) ubicadas entre Venado Tuerto y Wheelwright; Francisco Vergara ya cosechó algunos lotes de 170 hectáreas (soja de primera) con 53 quintales en el sudeste cordobés (siembra 9000 hectáreas entre soja de primera y segunda); del mismo modo Elver Zorzona, entre Villa María y Río Tercero se despachó con rindes que van desde los 40 hasta los 50 quintales en lotes de 170 hectáreas, y también Gerardo Zarlenga, asesor, observó campos grandes con 50 quintales en zonas dispares en calidad de suelos y clima como Junín, Los Toldos, Bragado, 9 de Julio y Bragado; un 15-20 por ciento más que la campaña pasada y también de otras anteriores, según consignó. Esto no es todo, Francisco Iguerabide, asesor CREA y de la regional de Aapresid, revisó varios campos en la zona Laboulaye, Córdoba, en los que encontró rendimientos de 50 quintales. Algo completamente inusual para una región en donde se observan campañas irregulares en lo referente a la disponibilidad hídrica: "Hay años en que la isohieta (líneas que unen puntos con idéntica precipitación hídrica anual) de Laboulaye se parece a la de San Luis (clima semiárido) y otros a la de Pergamino (clima húmedo)."

Estos son algunos de los ejemplos, existen muchos más a lo largo y ancho de la pampa húmeda. Son productores que se han beneficiados con napas de humedad cercanas a las raíces del cultivo de soja, que cuentan con campos de buena fertilidad y, sobre todas las cosas, hacen las cosas con racionalidad, mucha intuición y sobre la base de amplios conocimientos. Son los más aptos para desafiar al cultivo de la soja.