AGD agrega más proteína a la soja.
El liderazgo mundial alcanzado por el complejo aceitero nacional obliga a sus integrantes a no perder la forma...
General Deheza. El liderazgo mundial alcanzado por el complejo aceitero nacional obliga a sus integrantes a no perder la forma. Una rutina de trabajo que prevé inversiones por más de 750 millones de dólares, en más capacidad de acopio y en nuevas plantas industriales, es parte de la estrategia que desarrollan sus principales integrantes para mantener su estado.
Como si se trataran de atletas de alto rendimiento, para los cuales las proteínas suelen ser indispensables en su desarrollo, las empresas del sector oleaginoso redoblan sus esfuerzos por mejorar los niveles de proteína que van en sus harinas.
En esta carrera por darle más valor agregado a sus productos (exporta más del 85 por ciento de la producción), Aceitera General Deheza (AGD) intenta sacar algún cuerpo de ventaja sobre sus competidores. En el último trimestre del año pasado, la empresa cordobesa puso en marcha en su complejo en General Deheza una nueva planta para el descascarado en caliente del poroto de soja.
Con una capacidad total de procesamiento de seis mil toneladas diarias, la inversión –cuyo monto guardan sus realizadores bajo siete llaves– es la más moderna del país en su tipo.
“No se trata de un proceso nuevo a nivel industrial. Consiste, a modo de concepto básico, en sacarle la cáscara a la soja. Una harina obtenida a partir de soja con cáscara brinda un valor de proteína máximo de 44 por ciento. Con este proceso, a partir del cual se le extrae al poroto un componente que no tiene proteína, su valor crece hasta 48/49 por ciento”, afirmó a La Voz del Campo Héctor Subtil, responsable del área de producción de soja de la compañía.