Argentina y Brasil negocian si hay salida para sus disputas comerciales.
Una delegación de la UIA se entrevistará hoy con el canciller Amorim y con el ministro de Industria, Luiz Fernando Furlan...
Una delegación de la UIA se entrevistará hoy con el canciller Amorim y con el ministro de Industria, Luiz Fernando Furlan. Por la noche compartirán un asado Lula, Kirchner y el venezolano Hugo Chávez.
Con un discurso técnico, la diplomacia argentina salió a responder las declaraciones del canciller brasileño Celso Amorim, que ponían nuevamente a las relaciones bilaterales en un punto de riesgo al rechazar que se negocie la propuesta de salvaguardas.
El subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, fue el encargado de señalar ayer que el Gobierno defenderá en Brasilia, en las reuniones bilaterales, la necesidad de mecanismos para contener los desequilibrios regionales. "Se trataría de instrumentos previsibles a los que podamos acudir cuando se produzcan variaciones bruscas o alteraciones macroeconómicas entre los países, como ocurrió en Brasil en 1999 o en la Argentina, en 2002", dijo el funcionario.
Lo cierto es que la misión de la UIA que hoy estará con Amorim va, precisamente, a reforzar ese planteo argentino. De modo que la contradicción esencial entre los dos países se mantiene, aún cuando puedan disminuir las divergencias en política exterior o por "liderazgos" regionales.