Fuerte cuestionamiento de los aceiteros por la falta de gas.

Dicen que sufren cortes y que, funcionando con gasoil, sus costos aumentan un 200 por ciento...

10deMayode2005a las08:08

El cuidado que muestran todos los empresarios para no causar pánico cede a veces ante la propia necesidad. Falta gas y es fuerte la presión industrial ante esa realidad, más allá de la buena relación que intentan mantener con el Gobierno. Ayer, otra entidad se sumó con fuertes reclamos: la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) alertó acerca de que la crisis energética podría costarle un 200% de aumento en sus costos. Señaló, además, que un 80% de sus empresas había sufrido en los últimos días cortes de gas.

La entidad presidida por Raúl Padilla emitió un comunicado titulado "Faltando gas, pierde el país". Se trata, en todos los casos, de servicios interrumpibles, es decir, los que tienen aquellas empresas que pagan una tarifa menor y se exponen al racionamiento en caso de necesidad. Por lo tanto, no se está violando ninguna norma. Sin embargo, por la escasez de gas, ninguna compañía consigue otro contrato que no sea el interrumpible, salvo que esté dispuesta a participar de las ampliaciones de gasoductos. Y los contratos en firme, que garantizan el suministro a una tarifa mayor, se van venciendo sin la posibilidad de ser renovados. "Si todos los interrumpibles quieren ir a firmes, estamos en problemas", dijo ayer un ejecutivo de una productora de gas.

En el Ministerio de Planificación fueron tajantes para contestar: "No puede ser que se quejen los aceiteros, los usuarios interrumpibles por excelencia por propia decisión, la mayoría desde 1993. Siempre se jactaron de esa condición porque pueden funcionar con cualquier combustible. Si quieren gas firme en el transporte, podrían haberse presentado para financiar las ampliaciones de los gasoductos. Que yo sepa, ningún empresario de Rosario se presentó", dijo un funcionario.

Pero los aceiteros no coinciden en aquello de que pueden recurrir a otros combustibles. "Algunos procesos no se pueden hacer con gasoil -dijo Alberto Rodríguez, director ejecutivo de Ciara-. Por ejemplo, el secado de los granos, porque deja residuos."

El comunicado es extenso y contundente. "La Cámara de la Industria Aceitera hace saber a la opinión pública que sus empresas ya han sido afectadas por cortes de gas. Cuando aún estamos en otoño y no llegó la época de frío, ya comenzaron los problemas para las industrias", dice el texto, que habla también del Gobierno: "Las autoridades han señalado que las industrias pueden acceder al gas con la firma de contratos ininterrumpibles, que se deben respetar. Pero esos contratos no están hoy al alcance de las industrias: los productores o los distribuidores no pueden garantizárselos".

Rodríguez dijo a LA NACION que el área más afectada por los cortes había sido el Gran Rosario, y las empresas afectadas, un 80% de las agrupadas en la entidad. "Se van terminando los contratos firmes, que duran dos o tres años. Queremos que se tomen las medidas. Según lo que vemos, todavía se están discutiendo las inversiones del año pasado. Se está haciendo alguito, pero parece que no lo suficiente."

El escenario está dividido en Santa Fe. En la Federación Industrial provincial afirman que las empresas tienen cortes porque no aceptaron el programa de pull de compras de gas, que consiste en comprarle en conjunto a Repsol YPF con un precio acordado. "El 10% que aceptó no tiene inconvenientes -dijo Carlos Garrera, presidente de la entidad-. El resto tiene problemas, pero ha asumido ese riesgo empresario."

Los productores de aceite usan el gas para moler los granos de soja, maíz o girasol y transformarlos en aceite o en harina, que se emplea como alimento de ganado. Los problemas aumentaron porque el sector se apresta a obtener dos cosechas récords en su historia: la de soja, que producirá 39 millones de toneladas, y la de maíz, con 19 mil

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