Las grandes industrias prevén sufrir cortes de gas.
El 82% de las empresas adoptó medidas para evitar el efecto de eventuales interrupciones...
Con la vaina de los maníes, la misma que suele arrojarse al suelo en las tribunas de los estadios, y con la cáscara de estos granos, Aceitera General Deheza (AGD) gambetea a los cortes de gas que padecen ciertas industrias de la provincia de Córdoba, donde cuenta con su planta más antigua. Desde hace tres años dispone allí de una caldera cascarera, que también se alimenta con el envoltorio del girasol y que le termina suministrando una energía más barata que el gas.
Con más anticipación que otras, AGD es uno de los tantos ejemplos de compañías que se previenen ante la crisis energética. El 82% de las grandes firmas industriales que encuestó el Centro de Estudios de la Producción (CEP), dependiente de la Secretaría de Industria, ha adoptado medidas para evitar los efectos de un posible desabastecimiento de gas, con el consiguiente alza de sus costos. Con todo, por ahora se han registrado menos cortes en el sector manufacturero que el año pasado y se circunscribieron a algunas provincias como Córdoba o Mendoza.
De las 100 grandes empresas que relevó el CEP entre marzo y abril pasados, 32 negociaron un contrato de largo plazo con un proveedor de gas para asegurarse el servicio firme, que sólo sufre interrupciones en caso de que la escasez de combustible sea tan profunda que no alcance con cortar el suministro únicamente a las compañías que suscribieron contratos interrumpibles. Claro que la provisión firme cuesta más cara –en algunos casos un 30% más– y las petroleras están mostrándose reticentes a sellarlos.