La alegría ya no es brasileña.

La sequía golpeó a los gaúchos. No obstante, Agrishow 2005 fue una fiesta...

28deMayode2005a las08:52

La sequía golpeó a los gaúchos. No obstante, Agrishow 2005 fue una fiesta.

Como anticipamos la semana pasada, la mayor feria agropecuaria de Brasil fue un termómetro claro sobre lo que está pasando allí, después de una brutal sequía que pegó duro en los bolsillos de los empresarios. Agrishow 2005 estuvo montada en la ciudad de Ribeirao Preto, en el estado de San Pablo, sobre un predio de 240 hectáreas que pertenece a un instituto agronómico y que durante 6 días recibe a más de 130.000 personas ávidas por hacer negocios con las más de 500 empresas expositoras, entre ellos, obviamente argentinos (ver 17). Porque allí, a diferencia de las megamuestras argentinas, las disertaciones son muy puntuales. Lo que más se gastó en ese semana fueron los talonarios de facturas. Por eso, además de los stands institucionales de la banca local (donde predomina el Banco do Brasil), los oficiales de crédito se instalan junto con las principales empresas. Y a pesar de las estimaciones que indican una baja del 50% en la facturación para los “fierreros” nadie baja los brazos. Saben que hay crédito (aun cuando protestan por las tasas de interés) y que hay resto: son el décimo productor mundial de equipos.