Ensalada de maíz y soja.

Un lote de soja sembrada adentro del maíz, en Rojas, maduró bien y se cosechó la semana pasada. Rindió 14 quintales...

28deMayode2005a las09:32

La soja que sembró adentro del maíz el productor Alberto Choulet "llegó": la cosechó el fin de semana pasado y rindió 14 quintales. "Era mi objetivo, ya con eso pagaba los gastos y me quedaba algún pesito", dice Choulet, "el loco" de Rafael Obligado, en el partido de Rojas. "Y eso que quedó un 30% en el campo porque no tengo todavía resuelto el problema de la cosecha". Y va a más: "en tres años estamos en 25 quintales", asegura.

En la edición de Clarín Rural del 26 de febrero pasado publicamos una amplia nota sobre las ideas puestas en práctica por este chacarero inquieto, que cree que se ganó bien el mote de loco porque se la pasa inventando cosas. Recordemos toda la historia.

El lunes 21 de febrero habíamos estado en su chacra cosechando un lote de maíz en el que había intersembrado soja. Ya había ensayado con éxito la siembra de soja adentro del trigo, también esta campaña. El trigo le había rendido 38 quintales y en ese momento tenía un sojal impresionante. Sembrada el 24 de noviembre, con el trigo en espigazón y 20 días antes de la cosecha, le ganó un mes a la fecha de siembra normal para la soja de segunda. Bueno, esa soja le rindió 34 quintales, lo mismo que la de primera. Y las de segunda, que este año anduvieron muy bien, rindieron 5 quintales menos.

Pero su obsesión era sembrar una soja de segunda adentro del maíz. "La idea me vino cuando salimos el año pasado de Miramar para Balcarce y había una sojita así chiquita, recién sembrada sobre trigo. Era casi fin de enero. Y entonces me dije: si estos siembran soja en esta fecha, yo voy a hacer soja sobre maíz. ¡Si a ellos los agarraba el invierno mucho antes!".

Y no se quedó con la idea. Se puso a pensar cómo sembrarla. Tuvo que armar un equipo capaz de entrar en un maíz en plena floración, de más de dos metros de altura, sin dañarlo. Y lograr que la soja naciera y prosperara adentro de un matorral como fueron los maíces modelo 2005.

Arrancaron las corta y trilla, preparadas para no pisar los surcos intersembrados con soja el 8 de enero. El maíz se había sembrado el 16 de setiembre, un híbrido de ciclo de 117 días, casi normal, La Tijereta 550.

Choulet estaba convencido de que la soja no necesitaba mucha luz para crecer. Ahora mismo, algunas plantas que quedaron en un "chanchito" de maíz sin cosechar están bien cargadas de chauchas.

La cuestión es que una vez medido el lote, el maíz le había rendido 95 quintales, un rinde bien competitivo. Lo había refertilizado con 130 kilos de nitrógeno el 20 de octubre, además de la fertilización con N y P a la siembra.

Tenía todo en la cabeza antes de empezar. "Como íbamos a meter la soja, no podía aplicarle atrazina, así que lo tratamos con Dual más 250 gramos de 2,4D después".

Todo a 70 centímetros, el maíz y luego la soja. Se plantaron 27 granos por metro con dos variedades, la Don Mario 4800 y la Nidera 3950. La soja está limpia y no fue necesaria la aplicación de glifosato. Tampoco hubo problemas de maíz guacho.

Y allí el "loco Choulet" razona una vez más como el más cuerdo: "Para esto no va a servir el maíz RR, porque cómo hago para matarle el guacho a la soja". Con el convencional, un poco de glifosato y listo. Es más, este año apuró al maíz con una aplicación aérea de Roundup. "Pero si hubiera híbridos de ciclo más corto en el mercado, esto no sería necesario", dice.

Tampoco ocurrieron las catástrofes que le pronosticaban los amigos en el boliche. "Vas a romper todo el maíz", le advertían unos cuando lo veían armando el tractor sobreelevado que usó para la siembra de soja adentro del chalar. No pasó nada: el tractor pasó perfecto y la soja se pudo sembrar bien.

"La soja se va a hacer pedazos con el pisoteo cuando trilles el maíz", rezongaban otros. La

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