La Cumbre de las Américas ya desvela con sus preparativos.

La ecuación es bastante simple, sostienen en el Gobierno...

30deMayode2005a las08:34

La ecuación es bastante simple, sostienen en el Gobierno. Si fue la Argentina la que en 2001 se ofreció a ser sede de la IV Cumbre de las Américas que se realizará del 4 al 6 de noviembre en Mar del Plata, mejor es asumir el compromiso que incumplirlo.

Así, durante el evento se buscará mostrar a los 33 jefes de Estado y de gobierno que llegarán en noviembre a la ciudad balneario que el país "ya no transita el desastre", sino "que está en camino de recuperación". Los funcionarios dicen también que ser sede de la cumbre le dará más fuerza al lema de la misma: "Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática". El tema fue promovido por la Argentina.

Por el momento, el Gobierno debe también capear las críticas que hablan de "lentitud en los preparativos y problemas de logística". Consultas hechas en Mar del Plata dicen que la mayor preocupación surge de la Embajada de los Estados Unidos, que prepara la llegada a Mar del Plata del presidente George W. Bush, con sus 2.000 acompañantes, entre funcionarios, elenco y agentes de seguridad incluidos.

Los comentarios apuntan que la ciudad cuenta con un solo helipuerto; se critican las limitaciones del aeropuerto, las dimensiones de su pista y la "calle" que deberá recibir al Air Force One, de Bush, que vendrá escoltado por cinco Galaxy. Estas naves, sin embargo, no tendrían problemas para operar aquí, ya que se trabaja para que estacionen en aeropuertos alternativos como los de Tandil y Bahía Blanca.

Los norteamericanos alquilaron el Sheraton completo y habrían tomado otros hoteles. En Mar del Plata dicen haber recibido ya entre cuatro y cinco avanzadas de agentes de la CIA y el FBI. En tanto, el Ministerio del Interior argentino puso a trabajar a agentes y policías, a los que se sumaron Prefectura y Gendarmería.

Las dos reuniones presidenciales y las bilaterales se van a realizar en el hotel Hermitage. El encuentro de cancilleres, en el Costa Galana; y la folclórica fotografía de comienzo y final de cumbre será disparada en el Provincial, cerrado desde 1997.

La cumbre tiene un coordinador nacional, el vicecanciller Jorge Taiana, también negociador de las reuniones sobre contenido del Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres (GRIC).

Contando a todas las delegaciones, la Cumbre reunirá a unas 5.000 personas. En paralelo, se esperan otras 3.000 que participarán en la III Cumbre de los Pueblos. Esta es el blanco de los temores de Estado porque, como ocurrió en eventos anteriores suelen transformarse en la "anticumbre", con protestas ante la concentración de presidentes, y en especial contra EE.UU.

Por tener Mar del Plata numerosas vías de acceso, marítima y terrestres, se proyecta levantar varios anillos de seguridad que acordonen el corazón del evento. Las autoridades nacionales y municipales, que cuentan por ahora con un presupuesto base de 20 millones de pesos —al final éste suele dispararse a mucho más— dicen tener "todo bajo control" y afirman estar trabajando con estándares internacionales.

Así, expertos de Canadá están asesorando a los argentinos con manuales elaborados para la cumbre de Québec (2001). A su vez, el embajador Luis Capagli, a cargo de la Secretaría de Cumbres de la Cancillería, llegó de Roma está semana adonde viajó para asesorarse sobre los operativos de seguridad montados en los funerales de Juan Pablo II y la coronación de Benedicto XVI. Anteriormente, Capagli estuvo en Santiago de Chile evaluando lo que fue el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, que en noviembre de 2004 tuvo a Bush rodeado por importantes manifestaciones que derivaron en enfrentamientos con la policía.

Los funcionarios marplatenses dicen que el resto la ciudad necesita trabajos de "maquillaje": iluminación, repavimentación, decorac

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