El déficit hídrico demora la siembra triguera en la región.

Aunque la situación todavía se puede revertir, se reducen previsiones de implantación para esta campaña...

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02deJuniode2005a las09:16

Las escasas lluvias registradas desde el mes de marzo, que impidieron la recarga del perfil del suelo, retrasan la siembra de trigo en el sur de Santa Fe y despiertan preocupación entre los productores. Aunque todavía se está a tiempo de precipitaciones salvadoras, el temor de los agricultores ya se nota en una reducción de la venta de semillas. Según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, a la semana pasada la siembra de trigo se ubicaba en el 7,5% de la intención de siembra prevista para este ciclo (5,85 millones de hectáreas).

La mayor parte de la cobertura corresponde a siembras tempranas realizadas en las provincias norteñas y en el norte de Córdoba. En Tucumán, en tanto, la siembra se encuentra avanzada en un 90% de la intención, mientras que en Salta y en el este de Santiago del Estero persisten bolsones de sequía que dificultan coberturas.

El principal problema que enfrenta por esta fecha la campaña triguera radica en el déficit hídrico que se manifiesta en el centro sur de Córdoba, extremo sur-sudeste de Santa Fe, sudeste de Buenos Aires y particularmente, con faltantes importantes, en casi toda La Pampa y en el sudoeste bonaerense.

En muchas de esas zonas, la falta de humedad ha complicado la siembra de las variedades de ciclo largo, induciendo su reemplazo por variedades intermedias y cortas, precisa el reporte de la entidad cerealera. Esa estrategia productiva ha retrasado las siembras determinando la baja superficie cubierta a la fecha del informe privado.

"Están faltando unos 250 milímetros en esta zona, pero hay otros lugares en que ese déficit es un poco más", señaló un importante productor de Chañar Ladeado, quien señaló que "lo más preocupante que los meses que vienen son tradicionalmente de descarga del perfil de humedad en el suelo, que es muy sensible para un cultivo como el trigo".

"Precisamente entre los meses de marzo y mayo es cuando se carga el suelo, y en ese período no hubo lluvias de magnitud", enfatizó. En tanto, en el sur bonaerense, la escasez de forraje también es un ingrediente negativo a la siembra, ya que aquellos lotes con un nivel de materia seca potencialmente pastoreable, se están destinando a la ganadería para evitar tener que liquidar parte de los rodeos.

El informe indica que en este ciclo, otro factor gravitante es la fuerte merma que se espera en la rentabilidad del cultivo, que está determinando indecisión entre los productores y que también apacigua el interés por el cultivo. Entre tanto, las perspectivas climáticas para los próximos días no son alentadoras para el centro sur de la región agrícola triguera, que solo recibirían muy poca agua como para remediar el déficit existente.

De cara a ese escenario, la Bolsa de Cereales mantuvo la proyección de una merma del 4% en la superficie a sembrar este año con trigo, respecto del ciclo previo, cuando se cubrieron con el grano 6.09 millones de hectáreas.

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