Dicen que la roya sigue mutando.

Los especialistas en roya analizaron los posibles escenarios de su desarrollo en el país...

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14deJuniode2005a las08:36

Especialistas de Estados Unidos, Brasil, la Argentina, Sudáfrica, Bolivia, Paraguay y el Uruguay, y 275 asistentes virtuales de 8 países, discutieron durante tres días acerca de los aspectos morfológicos de la roya de la soja, las situaciones epidemiológicas en América latina y la eficacia de los métodos de control para entender cuál será el posible escenario de la enfermedad en esta campaña. Los aspectos fundamentales del debate se centraron en los cambios climáticos, los cuales fueron determinantes para la llegada de la roya de la soja durante la campaña 2005/2006, la comparación de casos entre países y las técnicas de aplicación de los fungicidas para prevenir la enfermedad.

Estar informados acerca de los cambios de la enfermedad continúa siendo uno de los principales objetivos sobre los que trabaja BASF juntamente con instituciones privadas y estatales. «La información comienza a ser valiosa cuando se la comparte. El soporte tecnológico conexión vía Internet fue decisivo para compartir con más gente las novedades sobre esta enfermedad», señaló Rodrigo Ramírez Crouchet, director regional de BASF Agro.

La prevención y la temprana detección de la roya son las dos únicas vías que posibilitan que la planta subsista. Mary Palm, del APHIS de Estados Unidos, explicó que «el color de las mosturas tiene que ver con el tiempo que llevan en la hoja, cuanto más claras, más jóvenes son las manchas».

• Hongos

En Estados Unidos, el hongo fue encontrado por primera vez en Louisana a comienzos de diciembre de 2004, y para fines de ese mes nueve estados del país nórdico estaban infectados con la enfermedad.

Al igual que otras enfermedades, la roya puede sufrir variaciones en su morfología-. José Hernández, del USDA, señaló que « posiblemente se van a originar nuevas royas de rangos de hospedantes y virulencia diferentes -debido a la expansión de la enfermedad en la Argentina, Brasil y Estados Unidos-, lo que implica nuevos riesgos y hay que readaptarse a esta situación». Por su parte, John Rupe, especialista de la Universidad de Arkansas, manifestó que «los huracanes, principalmente el Iván, ayudaron a que la roya se diseminara -en Estados Unidos- en tres semanas a ocho estados diferentes».

Predecir qué va a pasar con la roya de la soja en todo el continente resulta poco certero. Principalmente si se tienen en cuenta los movimientos climáticos que se pueden generar. Sin embargo, es bueno focalizarse en determinadas regiones que resultan clave para poder saber los movimientos de la enfermedad.

La Argentina, al igual que Brasil, cuenta con programas de lucha contra la enfermedad. «En el caso de la Argentina, la idea de crear un programa que coordinara las actividades de las diferentes instituciones, tanto estatales como privadas, nació en el I Workshop Panamericano de Roya de la Soja que realizó BASF en 2003», explicó Daniel Ploper, coordinador técnico del Workshop y director técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC) de Tucumán.

La Argentina se adelantó a la llegada de la enfermedad y gracias a la unión de los tres pilares que conforman el plan (sector oficial, sector privado y técnicos), se pudo desarrollar un cronograma de acción y monitoreo para combatir la roya.

Brasil, por su parte, actuó «para librarse de los perjuicios económicos provocados por la roya» señaló Amelio Dall Agnol, del Consorcio Antiferrugen.


 

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