Los biocombustibles, en una encrucijada.
Se trata de una industria que no sólo protege el ambiente, sino que es una alternativa rentable para los productores y consumidores...
Se trata de una industria que no sólo protege el ambiente, sino que es una alternativa rentable para los productores y consumidores. Si se aprueba la ley en nuestro país, podría mejorar notablemente la performance agrícola.
Números contrapuestos, posiciones enfrentadas, criterios diferentes caracterizan hoy el proyecto de ley de biocombustibles.
Frente al rigor fiscal expresado por el Ministerio de Economía y la AFIP, están las exenciones impositivas previstas en esa norma que ya tiene media sanción del Senado.
En Diputados, la Comisión de Presupuesto y Hacienda es la que está objetando los números, luego de que el resto de las comisiones dieran su aprobación al proyecto. En definitiva, el proyecto está trabado.
Claro, corremos el riesgo de demorar el apoyo a una industria que mejoraría notablemente la performance agrícola, ayudaría a la creación de empleo y nos ubicaría a la vanguardia en el uso de una tecnología que está siendo fuertemente desarrollada en los países centrales.
En ámbitos oficiales se afirma que el costo fiscal que insumiría la ley —en caso de sancionarse— estaría en el orden de los 700/800 millones de pesos anuales.