Brasil, ante una crisis agrícola
El dólar bajo y el fuerte endeudamiento de los productores están frenando la expansión del país vecino; también tiene graves deficiencias en la infraestructura
Esto crea ciertas dudas respecto de si la superficie sembrada continuará creciendo, sobre todo en nuevas áreas productivas que cuentan con un enorme potencial. Pero la situación va más allá, porque sobre el sector agropecuario pesan otros factores fundamentales que afectan de un modo decisivo la renta de las empresas.
Uno de ellos es el tipo de cambio, que bajó más del 20% en menos de un año. Los productores se endeudaron o compraron sus insumos con un dólar de 3,10 reales y ahora reciben un dólar de 2,45 por las liquidaciones de su soja, algo que nunca había ocurrido en la historia de Brasil.
En segundo lugar, se suman las pérdidas en rendimiento, que superaron los 13 millones de toneladas en comparación con las estimadas, debido a las secas registradas en algunas zonas y al exceso de lluvias en otras.