La puja por las regalías afecta las ventas de soja.

Monsanto litiga en Europa por las semillas transgénicas...

30deJuniode2005a las08:10

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) advirtió que ya comenzó a afectar el comercio

La empresa accionó legalmente en Holanda y en Dinamarca

La controversia sobre el cobro de regalías por la patente del gen de la soja transgénica en la Argentina impactó ayer en el desempeño de las empresas exportadoras de granos.

Las últimas acciones judiciales iniciadas por la firma Monsanto en los puertos de Holanda y Dinamarca para obtener derechos sobre el producto despachado desde la Argentina comenzaron a afectar el comercio de granos, según advirtió ayer a LA NACION el gerente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara), Alberto Rodríguez.

"La preocupación crece porque las acciones de Monsanto ya comenzaron a afectar el comercio", dijo Rodríguez, y agregó que los importadores de granos argentinos enviaron cartas a las filiales locales para consultar sobre el impacto de estas acciones litigiosas. "Los importadores adelantaron que tratarán de incluir en la Asociación para el Comercio de Granos y Balanceados (Gafta, por sus siglas en inglés) una cláusula referente a este tema que podría afectarnos gravemente", dijo Rodríguez. Consultado acerca de su opinión sobre la actitud de Monsanto, el gerente de Ciara expresó: "Es una clara presión de Monsanto; decidieron accionar contra los importadores, pero los efectos prácticos de esas acciones recaen sobre nosotros", dijo.

En marzo último, la compañía había informado a los exportadores que pretendía cobrar una multa de 15 dólares por tonelada si comprobaba la presencia de soja transgénica en los embarques provenientes de la Argentina. Hasta ese momento, el conflicto había quedado circunscripto a Monsanto con las entidades gremiales de productores y la Secretaría de Agricultura. Ahora están involucradas las empresas exportadoras de granos y oleaginosas como Cargill, Bunge, Dreyfus, AMD y Nidera, entre otras.

"Solicitamos una audiencia con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el secretario de Agricultura, Miguel Campos, para que se llegue a un acuerdo", expresó Rodríguez. Las exportaciones de porotos de soja ascendieron el año último a 1745 millones de dólares.

El affaire sobre el cobro de regalías comenzó a mediados de 2004 cuando Monsanto empezó a negociar con las entidades de productores argentinos un sistema de cobro. La firma norteamericana había advertido que de no alcanzarse un sistema litigaría contra los barcos cargados con granos en el exterior, donde posee la patente del gen. En la Argentina, aunque intentaron registrar el gen, nunca lo lograron por haber cambiado la legislación sobre patentes. En la década del noventa, el foco de los negocios de la firma estaba en la venta del herbicida glifosato, principal insumo de la soja, y no en el cobro de royalties por el desarrollo biotecnológico.

El tono de la negociación propuesta por la empresa levantó críticas de varios sectores. Pero las más furibundas fueron las de Campos, que calificó a la pretensión de Monsanto como una "extorsión", y las del gobernador bonaerense, Felipe Solá, que en 1996, como secretario de Agricultura, autorizó la siembra de soja transgénica desarrollada por Monsanto. Dijo que la firma era "una vergüenza nacional".

Se esperan más litigios

"Hasta ahora se presentaron en Holanda y Dinamarca, pero la semana próxima pueden avanzar sobre otros países (se estima que Alemania y España), lo que complicaría el panorama porque, lógicamente, a los importadores no les agrada el procedimiento y se ponen nerviosos", expresó Rodríguez.

Ayer, en la Secretaría de Agricultura no formularon comentarios sobre la situación. Sin embargo, hace poco más de un mes Campos dijo que Monsanto debía resignarse a no cobrar regalías por este año. En tanto, voceros

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