Clima adverso para la siembra de trigo.

En gran parte de las regiones trigueras Norte y Sur la siembra avanza a los tirones por la sequía y se enfrentan básicamente dos situaciones...

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02deJuliode2005a las07:48

En gran parte de las regiones trigueras Norte y Sur la siembra avanza a los tirones por la sequía y se enfrentan básicamente dos situaciones respecto de la humedad disponible en los potreros destinados a trigo, según el consultor Jorge González Montaner. La primera es el perfil seco en las primeras capas y en profundidad porque prácticamente no llueve desde hace tres meses. En estos potreros es casi imposible sembrar, siendo más recomendable ir pensando en otro cultivo de primavera porque los pronósticos adelantan que es poco probable que la situación de escasez hídrica se revierta en el corto plazo.

La otra situación visible es un perfil más o menos húmedo en superficie y seco en profundidad, por las escasas lluvias de 10/20 milímetros caídas en los últimos días. En estas condiciones sembrar no es imposible pero es riesgoso, sobre todo en campo alquilado a 160 dólares por hectárea. "Quienes resuelvan sembrar en esas condiciones en campo propio, por ejemplo, pueden aumentar la densidad de siembra para compensar la menor eficiencia de emergencia que se obtendrá tras la implantación. Hay que considerar que la falta de lluvias redujo la descomposición del rastrojo en los potreros y hay mucha cobertura en superficie que complica las primeras etapas de las plántulas", advierte un profesional del sur de Santa Fe.

Otra posibilidad es ubicar la semilla más profundo, donde está la humedad que no se va a evaporar, y dar mucha presión a la rueda compactadora de surco, para acercar la humedad a la semilla. No obstante, "la siembra profunda sólo se puede hacer con trigos de buen vigor y poder germinativo, y de ciclo largo. Muchas de las variedades de ciclo corto tienen primer tallo corto y, si se siembran profundo, emergen las hojas y no el tallo y se pierden plantas", advierte González Montaner.

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Quienes no estén dispuestos a sembrar en estas condiciones adversas y decidan esperar alguna próxima lluvia, pueden ganar tiempo aplicando el fertilizante, al menos en una parte del área por sembrar. Otra decisión clásica puede ser cambiar de variedad, pasando de las de ciclo largo a las de ciclo corto, aunque eso supone resignar la superficie de algunas consideradas cruciales.

"También hay que tener armado un equipo de siembra con mayor capacidad de trabajo que en años normales, con acuerdos con terceros, para aprovechar rápido el eventual cambio de condiciones", previene el técnico.

 

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