Dirigentes de campo deben ganar representatividad.

Cuando buena parte de la dirigencia política, empresarial y sindical de un país manifiesta conductas que ponen en evidencia deterioro moral, ético e intelectual, la comunidad a la que pertenecen no puede enfrentar el futuro con dignidad...

07deJuliode2005a las08:33

Cuando buena parte de la dirigencia política, empresarial y sindical de un país manifiesta conductas que ponen en evidencia deterioro moral, ético e intelectual, la comunidad a la que pertenecen no puede enfrentar el futuro con dignidad ni pensar en el porvenir de las próximas generaciones con una perspectiva promisoria para alcanzar un auténtico desarrollo nacional.

Esto es lo que sucede en la Argentina de hoy, inmersa en una crisis de representación de los dirigentes que no excluye a los del agro. Esta crisis es consecuencia directa de la confusión de ideas y de principios, de ansias de figuración, protagonismo y poder, y de actitudes autoritarias de dirigentes y de funcionarios sin vocación de servicio o neutralizados por los intereses económicos que detentan el poder de decisión real, secuestran nuestra incipiente democracia y sólo permiten que la política de los negocios particulares y corporativos prevalezca por encima de los fines de la noble política.