El agro sigue sin resolver su crisis de representatividad.

Mientras la Argentina agropecuaria no resuelva su crisis de representación ni recupere su fuerza gremial...

16deJuliode2005a las08:13

Mientras la Argentina agropecuaria no resuelva su crisis de representación ni recupere su fuerza gremial, además de contar con autoridades nacionales del sector sin actitudes autoritarias y discriminatorias, el tejido social del interior continuará siendo presa fácil de políticas excluyentes y funcionales a unos pocos intereses económicos que detentan el poder de decisión real en su provecho.

Muchas mujeres y hombres de campo consideran que el sector no tiene genuina fuerza en su representación y que persiste la dependencia de funcionarios que no contemplan la idea de bregar por un territorio ocupado por muchos productores agropecuarios con sentido de recuperación de la integración espacial, económica y social del país.

Estas condiciones conducen hacia sistemas productivos dependientes de unos pocos que, desde dentro y desde fuera de nuestras fronteras, manejan sectores estratégicos monopólicos o cartelizados de la economía, marcan a los dirigentes y funcionarios la agenda de los reclamos y ocultan al campo como territorio nacional.

Poco importa la pérdida de cultura productiva y la destrucción de un modo de vida que los países desarrollados se esfuerzan en preservar. Se toman decisiones sin importar si con ellas se expulsa y desarraiga productores, menos aún si se desnacionaliza y concentra la economía y la propiedad del suelo, del agua y del subsuelo.