El precio del trigo nuevo en la Argentina sigue en alza

Los fundamentos nacionales permiten que los valores se separen de los vaivenes internacionales...

18deJuliode2005a las09:00

Los fundamentos nacionales permiten que los valores se separen de los vaivenes internacionales. La incertidumbre respecto al nivel final de producción hace que las cotizaciones locales mejoren semana a semana. Los negocios externos están avanzados.

Trigo internacional con pocos fundamentos alcistas. Gracias al clima seco que hay en la zona núcleo, la cosecha del trigo de invierno de Estados Unidos está finalizando con buenos resultados y los rindes de las variedades primaverales serán mayores a los esperados inicialmente. La producción de la campaña 2005/06 quedó en 60,10 millones de toneladas según las estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, según su sigla en inglés) —casi 2 millones más que el mes pasado y por encima de la cifra que anticipaban los privados— y habrá menos exportaciones. La relación stocks/consumo quedó más holgada y el rango de precios al productor fue recortado.

El clima de la Unión Europea ha afectado la producción, aunque se espera que el Gobierno continúe apoyando sus exportaciones. Los stocks acumulados son altos y la cosecha está por comenzar; será necesario aumentar el ritmo de ventas para hacer espacio. Además, las estimaciones de producción fueron ajustadas al alza para la Unión Europea, Canadá y Ucrania en el informe de oferta y demanda del mes de julio, con mayor participación de los dos últimos países en el total de exportaciones.

Hasta ahora, los precios de Chicago están logrando sostenerse por el comportamiento de la soja, aunque cuando la oleaginosa pierda fuerza los fundamentos propios predominarán.

En el plano nacional, el trigo está bastante aislado de los vaivenes externos. Brasil todas las semanas compra algo de trigo disponible —acumulando 3,25 millones de toneladas al 6 de julio; 300 mil toneladas más que el año pasado— y queda menos de un millón de toneladas por vender en el exterior. El mercado se está ajustando y los precios copian cada vez más a la evolución del trigo nuevo.

El clima local está dificultando la siembra del cultivo de invierno. Hay problemas de déficit hídrico moderado a grave en el sur de Buenos Aires, en La Pampa y sur de Córdoba, lo que viene dificultando el avance de las tareas de siembra. Con la mitad del área ya sembrada, el retraso es mayor al 20% en relación a las dos campañas previas.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) viene sosteniendo que la caída de área sea al menos del 7 % (estimación actual en 5,67 millones de hectáreas), habiendo dejado abierta la posibilidad la semana pasada de que si no se revierte el escenario pronto, la superficie sembrada podría caer entre el 10 y 12%. La Secretaría de Agricultura (Sagpya) sigue sosteniendo una reducción del 6 % (estimado en 5,9 millones de hectáreas), mientras que el USDA sigue desfasado esperando una caída de menos del 2 %.

En la campaña 2004/05 se lograron más de 27 quintales por hectárea gracias al clima favorable y a la aplicación de tecnología, dos elementos que no parecen repetirse este año. Tomando el rinde de tendencia de 25 qq/ha para intentar cuantificar la producción y suponiendo que el 97 % de lo sembrado logra cosecharse, la producción de la campaña 2005/06 oscilarían entre 13,7 y 14,3 millones de toneladas si las condiciones actuales no empeoran. El año pasado la campaña superó los 16 millones de toneladas.

La caída en la oferta consumible tenderá a ajustar indiscutiblemente el saldo exportable. El consumo interno es relativamente estable por lo que casi 6 millones de toneladas deberán ser reservadas para consumo humano, semilla y forrajero. Quedaría por colocar en el exterior aproximadamente 8 millones de toneladas.

Con Brasil nuevamente presente en nuestro mercado, el saldo que competirá internacionalmente

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