Precaución frente a plagas y enfermedades del trigo.

Entre las alternativas productivas de ciclo inverno-primaveral, el trigo es una opción elegida por la mayoría de los productores del NOA, especialmente para las áreas con posibilidades de riego que garanticen buenos rendimientos de grano...

18deJuliode2005a las09:08

Entre las alternativas productivas de ciclo inverno-primaveral, el trigo es una opción elegida por la mayoría de los productores del NOA, especialmente para las áreas con posibilidades de riego que garanticen buenos rendimientos de grano.

Como todo cultivo, el trigo está expuesto al ataque de plagas, conocerlas, prevenirlas y controlarlas es el secreto que asegurará una óptima cosecha. El INTA-Salta, desde el área de sanidad vegetal, nos acerca información referida a las plagas más comunes, los daños que se registran y el control requerido para manejarlas. Como así también las enfermedades más frecuentes que se registran en nuestra región y las prevenciones para combatirlas y controlarlas eficientemente.

Plagas

"Pulgón verde de los cereales" (Schizaphis graminun): se detectó en nuestro país a principio del siglo XX, pero a partir del año 1937 comienza a ser considerado plaga por los perjuicios ocasionados y la periodicidad de sus ataques. Ataca al trigo desde su nacimiento hasta encañazón y se ubica generalmente en el envés de las hojas. Los mayores daños se observan durante las dos semanas posteriores a la emergencia de las plántulas.
El cuerpo es de 1,7 a 2,0 mm de longitud, de color verde esmeralda con una franja verde más oscura en el dorso.

Las antenas son oscuras y superan en largo la mitad del cuerpo. Las patas son del mismo color del cuerpo. Sifones bien desarrollados, más pálidos que el color del cuerpo y con ápices negros distintivos. Cauda del mismo color que los sifones.

Pulgón amarillo de los cereales ( Metopolophium dirhodum): fue observado por primera vez en nuestro país en el año 1968 (Blasco y Torres, 1977). Generalmente aparece en primavera y se localiza preferentemente en el envés de las hojas inferiores de la planta. Los daños los causa por succión de la savia provocando amarilleamiento de las hojas y la reducción de la altura de las plantas cuando las poblaciones son importantes.

El rendimiento es afectado principalmente por la reducción del número de granos por espiga (Imwinkelried y Frana, 1982).

El cuerpo es de 2,2 a 3,0 mm de longitud, de color amarillo verdoso con una franja media dorsal longitudinal distintiva. Las antenas son largas, sobrepasando la base de los sifones. Los segmentos antenales tienen los ápices oscuros. Las patas son del mismo color que el cuerpo. Los sifones son cilíndricos, del mismo color que el cuerpo y con una longitud de tres cuartos o igual a la distancia entre la base de los mismos.

Pulgón de la espiga (Sitobion avenae): su presencia en Argentina se detectó en el año 1971. El período crítico del cultivo con respecto a esta plaga es durante el llenado de los granos. Generalmente se lo encuentra alimentándose en las raquillas de las espigas. Esto dificulta la llegada de savia a los granos, provocando una disminución en el rendimiento por la reducción del tamaño de los mismos (INTA, 1981).

En estados fenológicos anteriores a la espigazón las poblaciones de esta especie se encuentran en bajos niveles de abundancia, alimentándose sobre hojas y tallos (Imwinkelried y Frana, 1982).

El cuerpo tiene entre 2 a 3 mm de longitud y es de color verde amarillento (forma clara) o rojizo opaco a casi negro (forma oscura). Antenas marrones oscuras o negruzcas, con un largo que sobrepasa la base de los sifones.

Patas con fémures de color pardo-amarillento en el extremo proximal, negros en el distal y los tarsos son negros. La cauda tiene el mismo color del cuerpo y una longitud equivalente a las tres cuartas partes del largo de los sifones. Estos últimos son de color negro (Prior y Morrison, 1974).

Daños:

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