La semilla fiscalizada, con el pago de todas las tecnologías que contenga.

La imperiosa necesidad de encontrar una solución a la falta de reconocimiento absoluto a la propiedad intelectual en semillas autógamas...

23deJuliode2005a las08:54

La imperiosa necesidad de encontrar una solución a la falta de reconocimiento absoluto a la propiedad intelectual en semillas autógamas (trigo, soja, algodón, entre otras) y la falta de sistemas efectivos de control, originan una compleja situación, que no sólo impacta a la industria semillera, sino también al resto de la cadena industrial.

Hay tres factores que determinan esta situación. Por un lado, la competencia desleal en el mercado frente a volúmenes crecientes de semilla de origen ilegal.

En segundo término, la evasión a la retribución económica a los obtentores por la explotación de sus variedades, a través del pago de la regalía extendida, desalienta la inversión por parte de ellos, al dejarlos en desventaja frente a sus competidores internacionales.

Por último, las empresas proveedoras de eventos biotecnológicos no encuentran una manera de capturar valor por algunas de sus tecnologías y no están dispuestas a seguir colocando nuevos eventos a disposición de los obtentores de variedades, originando un retraso que todo el país, no sólo la industria semillera, terminaría pagando caro en un futuro cercano.

Existen algunas variables que juegan en torno de la tecnología y que deben ser mejoradas si queremos que el flujo de actualización y adaptación a los cambios sea constante en el tiempo. Específicamente hago referencia a la falta de sintonía que existe en los tiempos de adopción de las innovaciones tecnológicas por parte de los productores y la capacidad de captura de valor por propiedad intelectual por parte de las empresas generadoras. Esto corta la retroalimentación económica necesaria para asegurar la competitividad futura y desalienta las inversiones poniendo al país en zona de riesgo.

Esta falta de entendimiento impide establecer el valor de estas tecnologías no permitiendo acordar un sistema de pago que sea justo a las posibilidades económicas de los usuarios y al nivel de inversión de las empresas.

La semilla es el insumo básico e irreemplazable que dispara el desarrollo de una cadena de valor altamente competitiva. Para resguardar dicha competitividad es indispensable entender que cuanto más moderna sea la tecnología que se introduce en la semilla, las ventajas se verán reflejadas en toda la cadena como un efecto dominó. Para que ello ocurra es necesario que las empresas tengan el retorno que les permita reinvertir en la generación de nuevas tecnologías.

Retomar el diálogo

La Asociación de Semilleros Argentinos (ASA), correspondiendo a su misión de defender y promover el reconocimiento por la propiedad intelectual en vegetales, plantea la necesidad de retomar el diálogo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (Sagpya), cuya actual gestión demostró poner interés en buscar una solución a este conflicto.

Desde ASA, proponemos un sistema que mantenga la competitividad del productor contemplando lo siguiente:

La semilla fiscalizada como punto de partida y el pago en la misma de todas las tecnologías que esta contenga. De esta manera, los usuarios de la tecnología tendrán asegurada una mayor oferta de variedades, mejores cosechas, y mayores rindes. Además se incrementarán las oportunidades para desarrollar la producción de cultivos alternativos de gran importancia para las economías regionales.

Contemplar el uso propio gratuito, considerando la "excepción al agricultor" según el espíritu establecido en la ley de semillas. Incluir como beneficiarios de ella a los agricultores de subsistencia inscriptos en un registro en el Instituto Nacional de Semillas (Inase).

Establecer el uso propio oneroso para aquellos productores empresarios, a fin de retribuir de este modo a los obtentore

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