Petroleras bolivianas dicen que no pueden vender más gas a Argentina.

Responsabilizan a la ley de hidrocarburos sancionada en ese país. De Vido viaja esta semana a Bolivia...

25deJuliode2005a las08:52

Bolivia no está en condiciones de vender más gas, por lo que ampliar un contrato de venta a Argentina sólo podría hacerse a costa del hidrocarburo comprometido a Brasil, informó la Cámara Boliviana de Hidrocarburos (CBH).

El gerente de comunicaciones de la CBH, Carlos Alberto López, dijo en declaraciones publicadas el domingo en el diario "La Razón" que la ley de hidrocarburos promulgada en mayo es "confiscatoria" e impide realizar las inversiones necesarias para asumir nuevos compromisos de venta.

El miércoles, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, se reunirá con el ministro de Energía, Jorge Dumm, en Santa Cruz para tratar la compra adicional a los 6,5 millones de metros cúbicos diarios de gas, que Bolivia le exporta a la Argentina desde 2004.

Analizarán, además, la viabilidad del gasoducto del nordeste y la posibilidad de que Argentina transfiera a Bolivia know how sobre industrialización de gas.

Argentina importa actualmente desde Bolivia unos 6,5 millones de metros cúbicos diarios de gas, y busca acordar una ampliación de los despachos del combustible en unos 20 millones de metros cúbicos diarios para viabilizar el proyecto del gasoducto del nordeste.

En esa línea, el pasado jueves, en el marco de la Reunión del Grupo Río, realizada en Buenos Aires, el ministro De Vido y el canciller boliviano, Armando Loaiza Mariaca, evaluaron los planes para incrementar esas importaciones, y reimpulsar la construcción del gasoducto demorado a raíz de la crisis política de Bolivia.

"Lo que más le interesó a la delegación boliviana es la posibilidad de que Argentina transfiera su know-how sobre el proceso de industrialización del gas, en ítems como el tendido de ductos y el uso del GNC para autos", apuntaron participantes de ese encuentro.

En esa reunión también "ambas partes expresaron la voluntad de seguir adelante con la construcción del gasoducto del nordeste", pese a las dificultades políticas que lo vienen demorando, indicaron esos informantes.

Argentina o Brasil

Pero la Cámara Boliviana de Hidrocarburos advirtió que "si Bolivia suscribe nuevos contratos, ya sea con Argentina u otro país, la exportación se tendría que dar a costa de las exportaciones ya comprometidas a Brasil".

"El problema es la ley de hidrocarburos, y como lo ha dicho la Cámara oportunamente, esta ley es confiscatoria e inviabiliza el desarrollo y futuro de la industria petrolera boliviana", dijo López en referencia a que esa norma subió las regalías y tributos que tienen un efecto similar del 18 al 50%.

El representante de la CBH, que reúne a las transnacionales que operan en Bolivia insistió en que si ambos gobiernos firman la ampliación, ella se "se tendría que dar a costa de las exportaciones ya comprometidas al Brasil o a costa de la provisión de gas natural para el mercado interno".

López indicó que antes de volver a pensar en inversiones, que se redujeron en los últimos años un 70% no sólo a causa de la ley sino de la inestabilidad política y social reinante en Bolivia desde entonces, es necesario firmar nuevos contratos entre petroleras y estado, a lo que obliga la flamante norma.

En mayo y junio, una ola de protestas liderada por el diputado cocalero Evo Morales en demanda, entre otras, de la nacionalización de hidrocarburos obligó a la renuncia del presidente Carlos Mesa.

Las compañías British Gas, británica; Repsol-YPF, de España; y Total, francesa, enviaron el 8 de julio una carta al gobierno del nuevo mandatario, Eduardo Rodríguez, en la que manifiestan su deseo de iniciar negociaciones para renovar contratos. Señalan, sin embargo, que de no llegar a una conciliación "amigable" hasta el 8 de enero de 2006 optarán por iniciar procesos de

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