Mayor competitividad para el cultivo de maíz

Reacción positiva a la sanción del Senado que estableció una rebaja de la alícuota del IVA del 21% al 10,5% para los fertilizantes químicos...

06deAgostode2005a las07:12

El 27 del mes último, el Senado de la Nación sancionó la ley que establece una rebaja de la alícuota del IVA del 21% al 10,5% en toda la cadena de comercialización de los fertilizantes de origen químico, que representan el 95% de los utilizados en la agricultura.

La Asociación Maíz Argentino (Maizar) consideró que la sanción de la ley representa un paso importante para mejorar la competitividad agrícola, en especial la del cultivo de maíz, ya que mejora el costo de un insumo crítico, ayuda a reducir el capital de trabajo y, además, fomenta el uso de fertilizantes promoviendo la reposición de nutrientes.

Martín Fraguío, director ejecutivo de Maizar, recordó que la entidad, que cumplió su primer año de actividades, es una organización que nació para agrupar a los integrantes de la cadena con el objetivo de lograr el crecimiento de todos sus eslabones, establecer los desafíos por enfrentar y destacar sus puntos más delgados.

Margen bruto

En este contexto, según Fraguío, un punto claramente "flaco" dentro de la cadena es el margen bruto del productor y Maizar, entonces, trabaja, entre otros aspectos, en el área de costos del cultivo para que el productor llegue al momento de siembra con los más bajos posibles y con aumentos en la eficiencia.

Por ello, Fraguío pone énfasis en el concepto de la "cadena" y, respecto de la ley sancionada, señala que las empresas de fertilizantes que integran Maizar "constituyen un eslabón importantísimo" que promovió también la reducción del IVA como una forma de disminuir el costo de implantación del cultivo.

El dirigente de Maizar destacó la sanción de la ley, que abarca, entre otros, "a aquellos fertilizantes que son clave para el maíz: la urea, el fosfato diamónico y el superfosfato. Depende del planteo técnico, pero en uno de alto nivel de producción el fertilizante representa cerca de un 30% de los costos. Ahora bajaría un 10% de ese 30 por ciento". Además, se acrecienta el concepto de que el productor cuando utiliza estos nutrientes tiene que hacerlo con la máxima eficiencia.

Hay otras iniciativas por destacar dentro de la competitividad. Una de ellas pertenece directamente al presidente de la entidad, Juan Julio Avellaneda, quien apuntó a trabajar en las mejoras en las siembras, sobre todo en las neumáticas, que implican semillas de menor costo de producción por una menor clasificación.

En el sector se rescata este concepto. En lugar de tenerse 14 divisiones por calibre de la semilla, se hace con menos (cuatro, por ejemplo) y esa disminución de costos de los semilleros se traslada al precio de la semilla.

De hecho, varias empresas lo hicieron. Incluso, una de ellas estableció un convenio con cerca de 10 empresas fabricantes para tratar de ayudar al productor que tiene que invertir en una sembradora neumática que acepta cualquier tipo de semilla y es muy eficiente en la aplicación del fertilizante.

La empresa semillera colabora con la financiación, vende la semilla más barata y el productor adquiere una nueva máquina que le ayuda a lograr porcentajes muy altos en los aumentos de rendimientos. Una buena distribución horizontal, sumado a plantas que emergen al mismo tiempo, significa un aumento de rendimientos muy grande.

"Acá es donde se observa el comportamiento de la cadena. Si el margen del producto es más bajo, la inquietud pasa por preguntarse en los distintos eslabones qué puede ofrecer cada uno para que el negocio sea más eficiente y, al mismo tiempo, más rentable para el productor", agregó Fraguío.

Hace 20 años que el área de siembra venía disminuyendo. Bajó de 5 millones de hectáreas en la década de fines del 70 a 2,6-2,7 millones de hectáreas hace pocos años atrás.

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