UE acepta más transgénicos.

Si bien el maíz autorizado no se comercializa ni se hará en la Argentina, la aprobación europea muestra una política más abierta sobre los organismos genéticamente modificados...

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09deAgostode2005a las08:38

Bruselas (Reuters)- La Unión Europea (UE) autorizó ayer las importaciones de maíz genéticamente modificado (GMO), el tercer producto transgénico que obtiene aprobación legal desde que el bloque puso fin el año pasado a su moratoria de facto sobre nuevas autorizaciones, dijeron funcionarios.

El maíz, conocido como MON 863, es producido especialmente por el gigante de agroquímicos estadounidense Monsanto MON para resistir el insecto que ataca las raíces de las plantas de maíz y al grano y daña el rendimiento de la cosecha.

En teoría, el maíz como Organismo Modificado Genéticamente (OMG) puede ahora venderse para ser procesado en alimento para animales en todo el territorio de la Unión Europea, aunque no con fines de cultivo. Estos granos de origen transgénico aún tienen que recibir una segunda aprobación de la UE para ser destinados al consumo humano. El trámite podría durar un mes más, dijeron funcionarios.

«Esta autorización le ha sido concedida a Monsanto por 10 años», dijo la Comisión Europa en un comunicado. «Cuando sea puesto en el mercado, deberá tener etiquetas en las que figure con claridad que se trata de maíz genéticamente modificado», aclaró.

Si bien la UE ha levantado su moratoria de facto de seis años sobre la aprobación de nuevos productos transgénicos, los gobiernos nacionales no logran ponerse de acuerdo en torno a una política biotecnológica.

Los estados miembro de la UE han terminado sus reuniones en un punto muerto en 14 oportunidades consecutivas a la hora de resolver si debían o no aprobar el ingreso de nuevos OMG, destinados usualmente para alimento de animales y procesamiento industrial.

La última vez que llegaron a un acuerdo para autorizar un nuevo producto transgénico fue en 1998.

En este sentido, la ausencia de un procedimiento legal permitió la decisión de la Comisión Europea luego que los gobiernos nacionales no pudieron zafar sus diferencias. La última oportunidad que tuvo el bloque de 25 naciones para alcanzar un acuerdo mayoritario fue en junio pasado, en la reunión que celebraron los ministros de medioambiente de la UE en Luxemburgo.

Grupos ecologistas mostraron su descontento por la aprobación del OMG y expresaron tener serias dudas sobre la seguridad del maíz.

A propósito, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por su sigla en inglés) le otorgó al MON 863 su visto bueno en abril de 2004 y lo consideró tan seguro como el maíz convencional. «Es inaceptable que la Comisión Europea impulse esta controversial aprobación cuando existen interrogantes sobre su seguridad a largo plazo», remarcó Helen Holder, del grupo ambientalista Friends of the Earth Europe.

En particular, los grupos ecologistas dicen que un estudio realizado con MON 863 en roedores mostró diferencias significativas en cuanto a la estructura renal y a los niveles de glóbulos blancos en la sangre entre los animales alimentados con el maíz transgénico y aquellos que habían consumido granos convencionales.

La Comisión indicó que la EFSA había tomado en cuenta el estudio en los roedores en una evaluación actualizada del riesgo sobre el maíz hacia fines del año pasado, sin encontrar motivos para cambiar su postura original.

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