Perspectiva Climática la Campaña Agrícola 2005/2006 - 9 de agoste de 2005

Fuertes contrastes hídricos afectan al área agrícola nacional

10deAgostode2005a las13:44

Durante el último trimestre, las precipitaciones tendieron a concentrarse fuertemente sobre dos focos principales: El primero, ubicado sobre la Cordillera Austral, y el segundo, sobre la Provincia de Misiones.

Esta evolución genera la existencia de una diagonal árida, que atraviesa el país de noroeste a sudeste, determinando que el área agrícola nacional presente una situación hídrica sumamente contrastante:

1) La Mesopotamia y el extremo oriental de la Provincia de Buenos Aires observan contenidos de humedad abundantes, con algunos excesos puntuales.

2) El este de la Región del Chaco, Santa Fe y el centro-este de Buenos Aires registran reservas de humedad moderadas a buenas, si bien se observa un foco aislado de sequía en el sudoeste de Santa Fe.

3) El centro de la Región del Chaco, el Este de Córdoba y el centro de Buenos Aires observan condiciones hídricas regulares.

4) El oeste de la Región del Chaco, el centro de Córdoba, el norte de La Pampa y el oeste de Buenos Aires presentan principio de sequía.

5) El Noroeste Argentino, la Región de Cuyo, el oeste de Córdoba y la mayor parte de La Pampa observan sequía moderada a severa.

Este escenario está siendo generado por el hecho de que la temperatura de los mares que rodean el Cono Sur se encuentra por debajo de sus valores normales, produciendo un efecto depresor sobre las precipitaciones.

La costa pacífica se encuentra muy fría debido a un avance hacia el norte de la corriente fría de Humboldt, cuya influencia se hace sentir con fuerza en todo el oeste y parte del centro del área agrícola nacional.

Por su parte, la costa atlántica, se encuentra por debajo de su temperatura normal hasta la desembocadura del Río de la Plata, debido a una vigorosa entrada hacia de la corriente fría de Malvinas, que reduce las lluvias en el oeste, el centro y el sudoeste del área agrícola.

El enfriamiento de las aguas costeras impide que la humedad aportada por los vientos del nordeste, que vienen soplando con una frecuencia superior a lo normal, produzca precipitaciones. Se da la paradoja de abundante tiempo cálido, húmedo y nublado, pero con muy pocas lluvias.

Recién a la latitud del norte de Uruguay, comienzan a sentirse los efectos de la corriente cálida del Brasil, que calientan el litoral, provocando tormentas sobre el sur de Brasil, el este de Paraguay, el Nordeste de Argentina y el norte de Uruguay.

Por estas causas, las condiciones del invierno y la primera parte de la primavera 2005 apuntan a ser duras para gran parte del área agrícola argentina. En caso de que persista, como parece muy probable, la tendencia hacia un enfriamiento de las aguas costeras, las zonas situadas hacia el oeste y el sur sufrirán una prolongada falta de lluvias.

Las únicas porciones del territorio nacional que podrán a recibir aportes de humedad durante dicho lapso serán el este de la Región del Chaco, la Mesopotamia y el este de la Región Pampeana. Este área se verá beneficiada por la influencia de la corriente caliente del Brasil, que baña las costas del sur de Brasil y el norte de Uruguay, favoreciendo la formación de sistemas de tormenta.

Desde el punto de vista térmico, la persistencia de los vientos del nordeste, apunta una producir condiciones superiores a lo normal. Sin embargo, el hecho de que La Patagonia experimentó un temprano comienzo de las tormentas cordilleranas anuncia el riesgo de cortas, pero intensas, irrupciones de aire polar, que producirán un período con heladas prolongado y riguroso.

Las lluvias primaverales podrían sufrir un retraso

El enfriamiento de los mares que rodean al Cono Sur amenaza con prolongarse hasta bien entrada la primavera y, tal vez, hasta la primera parte del verano, acentuando la falta de humedad que padece gran parte del

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