Dinero que llega para sembrar.
Los fondos, pools o fideicomisos que captan los ahorros de personas no necesariamente ligadas al sector procuran darle una salida productiva a sus recursos, distinta a la de otras variantes financieras...
Receptores de un caudal de dinero que después del "corralito" de fines de 2001 sobre las cajas de ahorro y plazos fijos dejó de fluir hacia los bancos, en los últimos años los fondos de inversión para la siembra de cultivos, pools o fideicomisos privados atraparon el interés de profesionales que, sin conocer la dinámica del sector agropecuario, decidieron apostar sus ahorros a la producción agrícola antes que al negocio financiero.
Muchos de estos grupos administradores de dinero ya venían trabajando desde hace unos cuantos años, captando el dinero de jugadores internos al sector, como productores y contratistas; no obstante, se potenciaron luego de la crisis de confianza en el sistema financiero. Además, el boom de los precios en la campaña 2003/2004, con la soja encabezando la tendencia, les acercó estos nuevos inversores, como abogados, médicos, contadores, ingenieros y arquitectos, entre otros profesionales de las ciudades.
Entre esas empresas que toman el dinero externo está el Grupo Ceres Tolvas, que tiene una red de distribución de insumos y servicios en más de diez localidades del sudeste bonaerense, como Tandil, Balcarce, Mar del Plata y Necochea, por ejemplo, y lleva adelante desde hace más de diez años su proyecto Siembras Asociadas.