Sojeros reducirían el uso de fertilizantes para bajar costos.

La decisión podría impactar en forma negativa en los rendimientos...

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22deAgostode2005a las09:18

La campaña en Tucumán. El área a cultivarse podría ser levemente menor a la del año pasado. Contratan seguros de cambio para eludir los efectos de las bajas en las cotizaciones.

Precios rentables. La soja volverá a acaparar las preferencias de los productores en Tucumán.

La necesidad de cobertura ante posibles bajas en los precios de la soja y una reducción en el uso de fertilizantes para reducir costos de cultivo podrían ser las características de la próxima campaña sojera en Tucumán. Según operadores consultados por LA GACETA, la intención de siembra de la oleaginosa para este año podría ser levemente inferior a la de 2004, cuando la soja se desarrolló en 260.000 hectáreas. Mientras algunos productores creen que el maíz recuperaría algo del terreno perdido en los últimos años frente a la soja, otros opinan que habría una vuelta al poroto, al menos en ciertas zonas de la franja oriental de la provincia.

“Es posible que aumente la superficie con maíz este año, con lo cual podría bajar el área con soja”, anticipó a LA GACETA el agricultor Sebastián Robles Terán. No coincidió con este pronóstico el jefe de la sección Granos de la Estación Experimental, Mario Devani, quien considera que sigue siendo mucho más rentable producir soja que maíz. “Aunque la cotización de la soja sigue en baja, se ubica en $ 510 la tonelada (valía $ 545 hace un par de semanas), precio que es mucho más rentable que el del maíz”, afirmó. Sin embargo, sugirió la posibilidad de que se siembre algo de poroto, cuyo cultivo prácticamente había desaparecido en Tucumán por los bajos precios de este producto. “Puede ocurrir que aumente el área con porotos en la zona marginal de la provincia, al este, porque presentan precios interesantes este año, de entre $ 350 y $ 400 la tonelada. Además, es un cultivo más corto que la soja y más tolerante a la falta de agua”, apuntó Devani.

Variaciones.

En general, hay optimismo en el sector granario de la provincia respecto de los precios y de los volúmenes que podrían alcanzarse principalmente con la soja. Pero hay una tendencia a reducir los gastos de cultivos, que vienen aumentando mucho desde 2002. “Disminuirá el uso de fertilizantes por los elevados costos que estos representan, a pesar de la baja del IVA para estos productos. Esto tendría un impacto hacia la baja en los rindes”, alertó Robles Terán, en coincidencia con la visión de Devani. “Con el aumento de los precios de los fertilizantes, hay una tendencia del agricultor de analizar con detalle el uso de estos productos”, sostuvo el investigador de la Experimental. En el último año, el precio de la urea, un insumo que se utiliza para fertilizar los campos, se incrementó desde 250 hasta 360/370 dólares la tonelada, aproximadamente.

Robles Terán dijo, además, que se observa este año ventas de soja a futuro con seguro de cambio, por temor a la inflación y a que siga disminuyendo la relación peso-dólar.

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