A punto para la siembra de maíz
Justo cuando la falta de humedad, comenzaba a generar ansiedad sobre el centro oeste de la región pampeana, las lluvias del lunes y martes trajeron el esperado alivio.
Estas precipitaciones tienen principal importancia si tenemos en cuenta que nos hallamos en las proximidades del inicio de la siembra del maíz. Las modestas reservas de humedad sobre vastos sectores del este de CB sumaban otra fuente de incertidumbre para la decisión de los productores, los cuales luchan con una ecuación económica desfavorable para este cultivo atendiendo el nivel de precios que muestra el mercado y los costos para iniciar la campaña. Suponiendo que la sustentabilidad tiene un papel importante, la misma exige la rotación con maíz en los campos de la zona núcleo mas allá de las desfavorables condiciones económicas que coyunturalmente se imponen.
La siembra de maíces tempranos, durante la primera quincena de setiembre, permite disminuir la posibilidad de las deficiencias hídricas en la época de floración. Si las siembras se atrasan, esta etapa fenológica se corre a un período que tiene mayores exigencias atmosféricas. Es decir no es oportuno que el máximo de la demanda hídrica de maíz concuerde con el mes de enero, donde suelen darse extensos períodos sin lluvias. Esto es, en muchas ocasiones el mes de enero se resume con lluvias normales o abundantes, sin embargo la distribución temporal de las precipitaciones suele jugar en contra del desarrollo óptimo de la planta. Es por esto que en la franja central se recomiendan las siembras tempranas, tratando de alcanzar la floración en diciembre, para disminuir el riesgo de estrés hídrico. Teniendo en cuenta este aspecto, la decisión para la siembra de maíz en gran parte de la zona núcleo solo pasa a ser una cuestión económica, puesto que la humedad ya no es un impedimento y el suelo se recompone con la rotación. A pesar de las condiciones favorables, la soja se perfila nuevamente para incrementar su área implantada, en muchos casos dentro de las llamadas áreas marginales, fuera de la zona núcleo del centro de la región pampeana, pero en muchos otros casos en detrimento de zonas maiceras.
Este pulso de agua que a renovado la humead en una porción importante de la franja oeste (este de CB, norte de LP), no alcanzó en la medida de lo necesario el centro sur de LP y el sudoeste de BA. Al mismo tiempo sobre el centro oeste y sudoeste de CB, las lluvias tampoco fueron tan importantes. Es decir en un somero resumen de las condiciones de humedad dentro de las principales zonas agrícolas de la región pampeana, puede decirse que los excesos que predominan sobre la franja este, aún marcan una gran diferencia con la franja oeste. Sin embargo, las zonas deficitarias han retrocedido marcadamente luego del evento de lluvias de esta semana. Las sequía o las zonas con reservas escasas siguen dominando el sudoeste de la región pampeana, con algo mejor de humead sobre el sudoeste de CB donde igualmente son necesarias nuevas precipitaciones.