El Mercosur y la UE reanudan el diálogo.

Europa dará un trato especial al bloque sudamericano...

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03deSeptiembrede2005a las08:16

Ante las malas perspectivas sobre las negociaciones de liberalización multilateral en la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Mercosur y la Unión Europea (UE) decidieron ayer, en Bruselas, en una reunión ministerial, resucitar las conversaciones -interrumpidas a fines del año pasado- para crear la zona de libre comercio más grande del mundo, con 680 millones de personas y un intercambio que en la actualidad alcanza los US$ 40.000 millones anuales. "Hoy hicimos una clara y realista revisión y tenemos una hoja de ruta", declaró el ministro de Economía, Roberto Lavagna.

El acuerdo Mercosur-UE, que no sólo abarca lo comercial, sino también lo político y la cooperación, debía firmarse antes de este año. En la cumbre de ayer no se volvió a fijar una fecha límite, pero se estableció un calendario de encuentros técnicos y ministeriales entre noviembre y principios del año próximo para avanzar hacia un pacto "ambicioso y equilibrado", según el comunicado conjunto dado a conocer al final de la cita.

"Lo más importante que se logró es que la UE aceptó que se vuelva a imponer el concepto de trato especial y diferenciado [para el Mercosur]", destacó, en Buenos Aires, el vocero de Lavagna, Armando Torres. Esa idea data de cuando comenzó el diálogo, en 1995, pero se abandonó en la discusión técnica de los últimos años. Implica que el bloque europeo, dado su mayor desarrollo, liberalice su comercio más rápido que el conjunto sudamericano y que se ponga más énfasis en los sectores de interés del Mercosur, como el agrícola y el agroindustrial.

Precisamente, antes de la reunión, el ministro había reclamado que el acuerdo apuntara a "reducir las diferencias socioeconómicas" entre los dos bloques. Bruselas pide mayor protección para sus inversiones, apertura de las licitaciones públicas -equilibrar el peso del compre nacional- y la liberalización de los servicios -como los financieros y las telecomunicaciones-, cuestiones que despiertan más oposición de Brasil que de la Argentina -que abrió esos sectores en los 90-. También se negocia eliminar aranceles a la importación de bienes industriales, a lo que se resisten ramas argentinas como la textil o la siderúrgica.

"Hay un progreso sustancial que puede lograrse", se entusiasmó la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero-Waldner. El ministro brasileño de Desarrollo, Luiz Fernando Furlan, dijo que existe una probabilidad de llegar a un acuerdo en 2006. Lavagna, que había viajado a Bélgica sin demasiadas expectativas, "se mostró satisfecho porque se cumplieron dos objetivos: volver a impulsar políticamente la negociación y ratificar su interés estratégico", según Torres.

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