La burocracia impide crecer.

Los productores agropecuarios sabemos que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria...

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09deSeptiembrede2005a las08:36

Los productores agropecuarios sabemos que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) estaría transitando una crisis institucional, como consecuencia del poder real que ejercería la línea burocrática sobre las autoridades del SENASA. Por estos días se estarían redefiniendo los roles de las autoridades máximas de este organismo de vital importancia para el crecimiento de la producción agropecuaria del país.

Poco tiempo atrás se intentaba elevar al presidente de la Nación un proyecto de decreto que establecía que el Consejo de Administración pasaba de ser un Consejo Ejecutivo a un Consejo Asesor. Este intento habría sido abortado por solicitud de las entidades agropecuarias y con la intervención de un alto funcionario del Poder Ejecutivo Nacional.

La autoridad máxima del SENASA está constituida conforme a la normativa legal vigente, Decreto Nº 1.589/96, por un presidente, un vicepresidente y vocales que representan a las provincias, las entidades del campo, consumidores, pesca, industria alimentaria y la industria frigorífica. Esta autoridad máxima estaría siendo avasallada por el poder real que se ejerce desde la Dirección Nacional de Coordinación Técnica, Legal y Administrativa y desde la Jefatura de Gabinete.

El Consejo de Administración habría tomado distancia de estos manejos, exigiendo rendiciones de cuentas de las partidas presupuestarias ejecutadas, fundamentalmente de las compras y contrataciones directas, sean con recursos propios, por aportes del Tesoro de la Nación o de créditos tomados por el Estado Nacional con los organismos internacionales de financiamiento (ej. PROSAP). Las respuestas recibidas a lo solicitado evidenciaron un desconocimiento total de la autoridad del Consejo de Administración, generando un gran debate sobre el futuro funcionamiento del organismo, con el fin de deslindar responsabilidades ante posibles hechos que no se ajusten al principio de legalidad de la función administrativa.

Otra de las medidas que habría adoptado el Consejo de Administración sería la puesta a consideración de un borrador de reglamento interno del Consejo, que limitaría totalmente las atribuciones de la dirección a cargo de la contadora Esber. Este desconocimiento de la autoridad del Consejo de Administración está perjudicando a toda la cadena de producción, fundamentalmente a los productores ganaderos, puesto que el Consejo de Administración declaró de interés público una iniciativa privada y resolvió su contratación para dotar al SENASA de un sistema de información en línea, con un banco central de datos, sin costos para el Estado y de uso opcional para el productor que cubre las exigencias para la comercialización de nuestros productos en los mercados internacionales, aportando grandes beneficios para el productor.

Esta iniciativa está avalada por la Secretaría de Agricultura de la Nación, el IPCV, las entidades del campo y de la industria. No se comprende por qué aun no se firmó la resolución para implementar un sistema que garantiza transparencia, celeridad, control, seguridad, calidad y eficiencia de los procedimientos que integran la cadena productiva del sector agroalimentario.

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