Prevén duplicar la producción de etanol.

Para formar parte de la Asociación de Productores de Maíz, los “farmers” de Illinois realizan un aporte individual de 145 dólares cada tres años...

09deSeptiembrede2005a las15:10

Springfield (Illinois). Para formar parte de la Asociación de Productores de Maíz, los “farmers” de Illinois realizan un aporte individual de 145 dólares cada tres años, sin importar el tamaño del productor, una suma que resulta exigua si se compara con el peso que la organización tiene y ha tenido –junto a las universidades y otros actores oficiales y privados– en los cambios que se están produciendo en esta cadena de valor.

“La Asociación nació hace 25 años con la idea de generar líneas de información hacia los legisladores e impulsar leyes orientadas a estimular la producción de etanol”, informaron Philip Shane y Philip Thornton en el stand que el grupo instaló en el Farm Progress Show.

Universidades y organismos oficiales, concesionarios de automotores y profusa información en posters y folletos dieron cuenta de una fuerte campaña de promoción de los biocombustibles dentro de la exposición. En esta carrera lleva la delantera el etanol (a base de maíz) sobre el biodiesel, que se nutre del aceite de soja, grasas animales o residuos de frituras. En Estados Unidos el maíz es la estrella, con una cadena de producción muy eficiente, y poco se tienen en cuenta otras alternativas, como la caña de azúcar, más desarrollada para estos usos en Brasil.

Impulso

Las proyecciones que deslizan los productores son para tener en cuenta: las normativas sobre promoción y uso obligatorio de etanol (ahora se está impulsando una mezcla de 85 por ciento de biocombustible y 15 por ciento de nafta) llevarían a duplicar la producción hacia el 2008. El impacto de esta tendencia hace prever que en 2012 la producción de combustible a base de maíz en Estados Unidos limitará al mínimo las exportaciones de este grano. “Entre el 13 y el 14 por ciento de la producción actual de maíz (cerca de 40 millones de toneladas) ya tiene como destino la industrialización en biocombustible”, indicaron.

Las investigaciones están orientadas a un uso eficiente como materia prima de biomasa vegetal (rastrojos de maíz y otros) y algunos cálculos indican que en los países de gran producción agrícola (Estados Unidos, Brasil, Argentina) hay suficiente disponibilidad como para reemplazar hasta un 30 por ciento de la oferta de combustibles fósiles.

En el medio oeste también se está aplicando sorgo en la producción de etanol, aunque el resultado es menos eficiente y por eso se apela a mezclas con maíz.

El costo de instalación de una planta de molienda húmeda está en el orden de los tres dólares por galón de combustible producido (3,765 litros); el costo operativo de producción se ubica en los 90 centavos por galón y el rendimiento es de 10,5 litros de etanol por bushel de maíz (25,4 kilos), según los números que citaron los productores. La ganancia de la industria oscila en un dólar por galón.

Incentivos

Claro que hay que contabilizar que los apoyos fiscales se reconocen en distintos puntos de la cadena: la industria automotriz recibe lo suyo y General Motors, por ejemplo, está sacando un motor más comprimido que apunta al ahorro de combustible, a un funcionamiento más ecológico (menos contaminante) y también a la aplicación eficiente de etanol en la mezcla.

Cuando se utilizaba alcohol-metanol era necesario que los vehículos utilicen tanques y conductos de acero inoxidable, lo que ahora ha sido reemplazado por materiales plásticos.

Algunos estados reconocen a la industria un incentivo de 20 centavos por bushel de maíz procesado con destino a etanol y en Illinois el consumidor también sale beneficiado, porque tributa menos impuestos cuando va al surtidor.

La aceitera ADM, en su complejo industrial contiguo al predio donde se realizó el Farm, en Decatur, procesa

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