Estrategias contra las plagas del maíz.

Su mayor permanencia en los lotes de siembra directa permite identificarlas con tiempo y planificar su tratamiento con amplias posibilidades de éxito...

10deSeptiembrede2005a las07:36

Su mayor permanencia en los lotes de siembra directa permite identificarlas con tiempo y planificar su tratamiento con amplias posibilidades de éxito; se exigen varios pasos porque cada especie actúa en un estrato diferente del suelo.

En lotes de siembra directa, las plagas se establecen por largo tiempo y se convierten en residentes. Esta característica permite identificarlas con tiempo y planificar su control.

El consultor Javier Vázquez habló sobre este tema en una reciente jornada sobre maíz organizada por los Consorcios Rurales de Experimentación Agrícola (CREA) del Sur de Santa Fe, donde dijo que "el objetivo del manejo de plagas es mantener las poblaciones de los organismos que dañan a los cultivos por debajo de los umbrales de tratamiento, aprovechando los beneficios de su presencia, como la construcción de galerías para aireación del suelo".

El manejo de estas plagas incluye tres etapas que exigen considerar el momento y el método por emplear: muestreo, relevamiento de especies y control. Según Vázquez, se pueden clasificar en: especies que atacan a los cultivos debajo de la superficie del suelo (como el gusano blanco) y especies que atacan por encima de la superficie (como las orugas cortadoras, tucuras, hormigas y moluscos). Las primeras deben ser detectadas antes de la siembra y para su control se requieren terápicos de semilla, más que productos en cobertura total. Otra posibilidad es hacer aplicaciones en la línea de implantación con un pico especial en la sembradora. en cuanto a las del segundo tipo, se debe destacar que no son controlados por terápicos de semilla y requieren tratamientos en cobertura total.

Además, exigen varios pasos porque cada especie se ubica en un estrato distinto del suelo.

1) Rastrillaje del rastrojo. Se "corren" los residuos vegetales con la mano y se observan las especies en superficie: bichos bolita, cortadora, moluscos, etc.

2) Examen de los 5 - 7 primeros centímetros del suelo. Se hace un pozo y se cuentan los ejemplares de gusano alambre, gusano blanco, etc.

3) Detección de galerías. Sacada la capa superficial del suelo, se deja un fondo horizontal en el pozo, donde se observan las galerías construidas por los gusanos blancos, que son los insectos que provocan mayores daños en siembra directa, y por los grillos subterráneos."Si no se encuentran galerías -la situación más frecuente-, el muestreo termina ahí; más abajo no hay más plagas", explicó Vázquez. Si hay galerías, se continúa sacando tierra del pozo hasta la profundidad en que se encuentran las larvas.

4) Recuento e identificación de insectos. Se determina el estado de desarrollo y la presencia de enemigos naturales.

Número de muestras

Según Vázquez, es recomendable sacar una submuestra por hectárea de cada lote, lo que permitiría llegar a las 300 hectáreas por día. Esta operación también se puede aprovechar para hacer análisis de fertilidad de suelos. Se puede hacer a partir de abril, una vez por año, porque las especies del suelo no se multiplican en invierno. "Las larvas dañinas que se ven en otoño estarán después", indicó el consultor.

Cuando en un lote se detecta alta infestación de gusano blanco no hace falta tomar muchas muestras, porque es imperioso controlarlo. Cuando no se encuentra ninguna galería, tampoco hay que sacar más muestras. Las necesidades de muestreo detallado son mayores cuando se encuentra una cantidad de larvas cercana al umbral de control en las primeras submuestras.

El complejo de gusanos blancos (Diloboderus abderus) puede provocar graves pérdidas en cultivos de trigo y maíz. Normalmente desarrolla una generación por año y sus larvas pasan por tres estados. Los adultos (cascarudos) se ven en los

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