Estrategias contra las plagas del maíz.
Su mayor permanencia en los lotes de siembra directa permite identificarlas con tiempo y planificar su tratamiento con amplias posibilidades de éxito...
Su mayor permanencia en los lotes de siembra directa permite identificarlas con tiempo y planificar su tratamiento con amplias posibilidades de éxito; se exigen varios pasos porque cada especie actúa en un estrato diferente del suelo.
En lotes de siembra directa, las plagas se establecen por largo tiempo y se convierten en residentes. Esta característica permite identificarlas con tiempo y planificar su control.
El consultor Javier Vázquez habló sobre este tema en una reciente jornada sobre maíz organizada por los Consorcios Rurales de Experimentación Agrícola (CREA) del Sur de Santa Fe, donde dijo que "el objetivo del manejo de plagas es mantener las poblaciones de los organismos que dañan a los cultivos por debajo de los umbrales de tratamiento, aprovechando los beneficios de su presencia, como la construcción de galerías para aireación del suelo".
El manejo de estas plagas incluye tres etapas que exigen considerar el momento y el método por emplear: muestreo, relevamiento de especies y control. Según Vázquez, se pueden clasificar en: especies que atacan a los cultivos debajo de la superficie del suelo (como el gusano blanco) y especies que atacan por encima de la superficie (como las orugas cortadoras, tucuras, hormigas y moluscos). Las primeras deben ser detectadas antes de la siembra y para su control se requieren terápicos de semilla, más que productos en cobertura total. Otra posibilidad es hacer aplicaciones en la línea de implantación con un pico especial en la sembradora. en cuanto a las del segundo tipo, se debe destacar que no son controlados por terápicos de semilla y requieren tratamientos en cobertura total.