INTA: aportes científicos para el desarrollo sustentable.

A través de distintos desarrollos tecnológicos el INTA ha contribuido significativamente a alcanzar los actuales niveles en la producción agropecuaria...

10deSeptiembrede2005a las08:17

A través de distintos desarrollos tecnológicos el INTA ha contribuido significativamente a alcanzar los actuales niveles en la producción agropecuaria y agroindustrial que en el caso de la producción de granos, alcanzó en la última campaña los 84 millones de toneladas.

El mejoramiento genético para la obtención de nuevos cultivares de granos de alta productividad, resistentes a enfermedades y plagas, calidades diferenciadas y adaptación a distintos ambientes ha sido una línea importante de trabajo. En trigo, los materiales del INTA con estas características ocupan más del 30% de la superficie cultivada. En maíz y girasol, es proveedor de germoplasma inédito para numerosas empresas semilleras. La red de bancos de germoplasma sostenida por el INTA en el país, ha permitido identificar genes de características favorables que luego fueron incorporados por el mejoramiento genético al material comercial.

Pionero

El INTA fue pionero en las investigaciones y en la difusión de la labranza conservacionista. Junto a otras instituciones como Aapresid ha contribuido para que se cultiven más de 14 millones hectáreas en siembra directa. También aportó tecnología basada en rotaciones adecuadas que incluyen, además de la soja, gramíneas como maíz y trigo, permitiendo el incremento de la eficiencia productiva por un mejor uso de los nutrientes y el agua.

El uso racional de fertilizantes para la reposición de nutrientes también ha sido una importante contribución institucional.

Las tres tecnologías (siembra directa, rotaciones adecuadas y reposición de nutrientes) son pilares fundamentales para la sustentabilidad de los diferentes sistemas productivos. En esa línea también se trabaja intensamente en la adaptación y difusión de la agricultura de precisión. Complementariamente se cuenta con tecnologías de manejo integrado de plagas, que permiten determinar los niveles poblacionales que causan daño económico y aplicar las medidas de control necesarias.

En la producción ganadera se contribuye para alcanzar un importante incremento de productividad que ha permitido liberar tierras para la agricultura. En forrajeras cultivadas se generaron más de 40 cultivares de alta productividad y adaptabilidad a distintas condiciones ecológicas, en varios casos a través de acuerdos de vinculación tecnológica con empresas privadas.

El INTA ha logrado la vacuna oleosa para fiebre aftosa de mayor nivel y duración de inmunidad que ha sido la base técnica e instrumento fundamental para el éxito del Plan Nacional de Control y Erradicación de la Fiebre Aftosa. A su vez, con la cooperación de Senasa y el sector privado, se ha realizado un análisis de factores de riesgo y un Sistema de Vigilancia Epidemiológica Continua para la Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE) o "Enfermedad de las vacas locas" que permitió demostrar que la Argentina está libre de esta enfermedad. En materia de salud animal se avanza últimamente para lograr vacunas comestibles para el ganado, con posibilidades concretas de resultados en el mediano plazo.

En la producción de leche, el INTA contribuye al aumento de la producción de grasa butirosa por hectárea/año que a comienzos de los años ´90 era de 67 kilos en el caso de la Cuenca Santafecina y actualmente llega a una productividad media nacional de 150 kg.G.B./ha/año.

Enfasis

La institución ha puesto mucho énfasis en las producciones regionales no pampeanas. En hortalizas se destaca el incremento anual de rendimiento en papa. En cebolla, ajo y legumbres secas los cultivares desarrollados por INTA cubren gran parte de la superficie cultivada.Es importante también destacar los aportes en el área de cultivos protegidos desde

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