Soja: inician juicios a exportadores locales por no pagar regalías.

El gobierno argentino, parte del litigio.

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21deSeptiembrede2005a las08:06

El Gobierno y la empresa Monsanto, que reclama el pago de regalías por las semillas de soja transgénica en el país, se enfrentarán en poco tiempo a una prueba difícil.

Esta semana, la compañía semillera con sede en Saint Louis, Estados Unidos, dejará firme las dos demandas que inició en los puertos de Dinamarca y Holanda contra cargamentos de la oleaginosa argentina, con el propósito de definir si le corresponde el cobro de derechos por la tecnología transgénica. La variedad de soja roundup ready (RR), que comprende más del 90% de la semilla del cultivo utilizada en el país, no está patentada en la Argentina, pero fue registrada en las naciones europeas.

Mientras tanto, el secretario de Agricultura, Miguel Campos, viajará el 6 del mes próximo a Bruselas para seguir de cerca la presentación que realizará la Argentina como tercera parte interesada en esos litigios. Para ello, el Gobierno contrató a un estudio jurídico europeo especializado en el tema de patentes. La participación oficial, según señaló Campos, tiene el visto bueno de los importadores de granos europeos.

Algunas versiones indicaron que el secretario de Agricultura pidió a los exportadores argentinos que apoyaran económicamente el costo del proceso judicial. Fuentes de la cartera agrícola, en cambio, lo desmintieron.

El temor de los compradores llegó al punto que comenzaron a analizar la posibilidad de incluir una cláusula en los contratos para pagar menos por el grano para cubrirse de futuros litigios.

Demandas

Hace unos meses, Monsanto solicitó judicialmente la toma de muestras en los buques para determinar la existencia de soja RR. Como esas pruebas dieron positivo, la firma entabló demandas a empresas exportadoras. Según fuentes europeas, Monsanto desistiría de tomar nuevas muestras (hace una semana lo hizo en un barco que llegó a España) con el propósito de bajarle el tono al conflicto.

La pelea de la cartera de Agricultura y la firma semillera norteamericana comenzó hace un año cuando Monsanto amenazó con frenar los barcos cargados con soja en el exterior si no se encontraba un mecanismo que obligue a los productores argentinos pagar royalties por el uso de la soja RR. Al principio, el reclamo de la empresa se canalizó a través de negociaciones multisectoriales que no alcanzaron un resultado positivo. La compañía está dispuesta a empezar a cobrar un dólar por tonelada de soja. Pero, ante la creciente presión de Monsanto, Campos reaccionó calificando de "extorsión" las amenazas de la compañía a litigar en el exterior.

La firma quiere negociar

"No somos Suez; no nos vamos del país", dijo Alfonso Alba, presidente de Monsanto Argentina, durante un encuentro con periodistas. "Creemos que se puede encontrar una salida acordada y negociada", añadió.

Según la compañía, hay diez mil productores que concentran el 70% del volumen total de los casi 40 millones de toneladas de soja de la cosecha argentina (en el país hay 200.000 productores). "De ellos, unos 8000 están dispuestos a pagar", estimó Pablo Vaquero, gerente de Nuevos Negocios de Monsanto.

El argumento de la compañía para proponer un acuerdo a los productores radica en los eventuales beneficios que reportaría la incorporación de variedades transgénicas. "Calculamos un beneficio de 1700 millones de dólares anuales y un aumento de producción de 10 millones de toneladas anuales con la incorporación de nuevos eventos transgénicos", indicó Vaquero.

"No somos extorsionadores", expresó Alba, en referencia a las acusaciones de Campos sobre la voluntad de la empresa de litigar en el exterior.

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