Sigue trabada la pelea por regalías de soja.

Durante largo tiempo se temió por un freno en los avances genéticos de la soja por el impedimento de Monsanto de cobrar las regalías sobre la variedad RR...

21deSeptiembrede2005a las08:43

Durante largo tiempo se temió por un freno en los avances genéticos de la soja por el impedimento de Monsanto de cobrar las regalías sobre la variedad RR. Ahora se sabe que la solución llegará y reinsertará a la Argentina en el mapa mundial en transgénicos.
«Vamos a buscar la forma más lógica y razonable para todos hasta encontrar una solución por el pago de las regalías.» Alfonso Alba, presidente de Monsanto Argentina cerró con esta frase su explicación sobre las trabas que encontró la empresa para cobrar la patente por la semilla de soja resistente a glifosato que no está registrada en la Argentina y por la que vienen luchando desde hace varios años.

La razonabilidad la deben encontrar, en tanto, los productores y los empresarios semilleros pero fundamentalmente el Estado, que debe articular un mecanismo de control, de bajo costo y que evite la burocracia (todo lo contrario de lo que se proponía desde la Secretaría de Agricultura a principios de este año cuando naufragó un acuerdo que estaba prácticamente cerrado entre entidades del campo y Monsanto).

Lo concreto hasta hoy es que cualquier tipo de acuerdo fracasó mientras iban concretándose los pactos en los países vecinos como Paraguay y Brasil. Monsanto, que hoy aceptaría una regalía de hasta u$s 1 por tonelada, no puede dejar el precedente de liberar a un país por el pago de la patente de un producto puntual (aunque le sea más barato que articular todo un engranaje jurídico) y debe llegar a un acuerdo prolijo y que satisfaga a los productores, sus clientes.