Se prevé clima con más irregularidad los próximos meses.
Las lluvias de agosto permitieron normalizar la evolución de los cultivos.
La preocupante sequía que mostraba la zona triguera sur comenzó a aliviarse a partir de la segunda quincena del mes de julio, en el que se dieron anomalías positivas de lluvia en gran parte del sur de Buenos Aires, este de Córdoba y sur de Santa Fe.
Estos datos los difundió Stella Maris Carballo del INTA Clima y Agua en el transcurso de la reunión de los consejos Federal e Institucional de la Sociedad Rural Argentina.
El informe sobre perspectivas climáticas presentado indica que «estas lluvias permitieron completar el plan de siembras con trigos de ciclo intermedio y tardío y mejorar la condición de los trigos tempranos».
Durante la segunda quincena de agosto se produjeron nuevas lluvias con montos importante en el centro y norte de Buenos Aires y en el sector mesopotámico, y volúmenes menores hacia el oeste y sur de la región pampeana pero oportunos para favorecer la evolución de los trigos.
Con información suministrada por satélites meteorológicos se han elaborado los mapas de biomasa comparativa que permite evaluar el estado de la biomasa vegetal en términos relativos con igual momento de campañas anteriores (1997-2003). Se nota una evolución positiva entre la condición que la biomasa presentaba a fines de junio y la actual de fines de agosto.