La industria molinera insiste ante gobierno.

Toda la cadena que comercializa trigo, harina y pan decidió llegar ante el presidente de la Nación...

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22deSeptiembrede2005a las08:48

Toda la cadena que comercializa trigo, harina y pan decidió llegar ante el presidente de la Nación y requerirle su directa intervención para que se eliminen las «distorsiones que afectan a la industria molinera y cuyas consecuencias repercuten también seriamente en el sector de panaderías, perjudicando por igual a empresarios y a trabajadores de dicha actividad». Eso fue dispuesto por la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines (FAIPA), la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), la Federación Argentina Unión Personal de Panaderías y Afines (FAUPPA) y la Unión Obrera Molinera Argentina (UOMA) que realizó desde el sábado último una medida de fuerza con el fin de llamar la atención del gobierno por la crisis del sector.

«El desarrollo del paro por tiempo indeterminado dispuesto por los trabajadores molineros fue analizado por representantes de las entidades, y el problema fue abordado desde las ópticas de cada una de las entidades participantes, que posteriormente, con absoluta franqueza, emitieron opinión en torno a la conveniencia o no de prolongar la medida de fuerza», indicaron los participantes.

Luego del encuentro quedó «claramente señalado que las mismas causas (el impacto del IVA en la cadena trigo-harina-pan, la venta en negro y la marginalidad) afectan por igual a cada uno de los sectores, circunstancia que torna necesaria la acción conjunta y permanente para acrecentar la fuerza y, desde una mejor posición, iniciar tratativas con el propósito de «crear un espacio conjunto para seguir la evolución de la problemática e iniciar de inmediato las gestiones necesarias ante las máximas autoridades gubernamentales».

Las entidades manifestaron también que «no queda demasiado margen de tiempo para conseguir que se reviertan las distorsiones que afectan a la industria. De no lograrse ello, no pocas empresas molineras y panaderas -y con ello los trabajadores- pagarán las consecuencias desapareciendo del mercado, en tanto que la población quedará expuesta a los manejos de empresarios poco afectos a respetar las obligaciones impositivas, las normas sanitarias y las reglas de mercado».

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