Trigo argentino: no es sustentable.

Inconvenientes climáticos hacen prever que tanto nuestro país como Brasil registrarán un importante recorte de producción del cereal, sólo resta esperar a ver qué pasa.

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23deSeptiembrede2005a las09:01

Esa es toda la estrategia de negocio del trigo argentino: que el clima no acompañe aquí y en Brasil (nuestro principal cliente) para que los precios internos se mantengan sostenidos. Pero si el clima es favorable, tal como sucedió en la campaña 2004/05, los rindes explotan y los precios caen en picada. En enero de 2005, el precio promedio FOB del trigo en puertos argentinos fue de 109,4 u$s/t, según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. En ese mismo mes, el valor promedio FOB del trigo Golfo de México cotizó a 160,0 u$s/t. Una ganga. En febrero de este año, el secretario de Agricultura, Miguel Campos, anunció que China estaba interesada en comprar un millón de toneladas de trigo argentino. Fue sólo una expresión de deseo: la nación asiática no adquirió un solo grano de trigo argentino. "Este año viajamos a China y nos entrevistamos con representantes de COFCO (compañía estatal china); nos dijeron que ni pensaban en comprar trigos argentinos por su calidad", comenta Mariano Otamendi, integrante de la Asociación Argentina Pro Trigo. En cambio, en 2004/05, EE.UU. exportó unos 2,0 M/t de trigo a China. La entidad que está detrás de este logro es la U.S. Wheat Associates. Se trata de una organización integrada por farmers que se encarga de diseñar la segregación y promover la exportación de los trigos estadounidenses. En el ejercicio 2004/05, el USW contó con un presupuesto de 15,2 M/u$s; un 72% del mismo fue aportado por programas del USDA, mientras que el 28% restante provino de aportes realizados por los farmers. Esto último en el marco de un sistema denominado check off fee, por medio del cual, al comercializar cereal, se descuenta una tasa; pero, si así lo desea, el productor puede solicitar que se lo exima de pagarla. "Los países pobres salen al mercado a preguntarle qué necesitan a sus clientes. En cambio, los países ricos, como el nuestro, vendemos saldos exportables, porque no tenemos necesidad de generar divisas", ironiza Otamendi. Hoy traders y empresas están realizando ventas con destino a Brasil. "El productor argentino tiene que entender que debe haber alguien que estudie la demanda internacional, salga al mercado y venda servicios. Segregar es importante, pero con eso solo no hacemos nada", indica Otamendi.

 

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