Girasol: perspectivas de un cultivo que crece.

En miras a la próxima campaña, la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) organizó en Necochea una reunión...

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26deSeptiembrede2005a las07:44

En miras a la próxima campaña, la Asociación Argentina de Girasol (Asagir) organizó en Necochea una reunión en la que convocó a especialistas para discutir los principales temas vinculados al cultivo.

Al comenzar su disertación, el productor Francisco Fernández Candia sostuvo que, gracias al avance de la tecnología y a la fidelidad que el mercado tiene por el cultivo, en poco tiempo el girasol pasó de estar casi extinguido a convertirse en una de las opciones más firmes de la próxima campaña.

Un precio y un mercado sostenido y con buenas perspectivas sirven de cebo a la hora de tomar decisiones. Hoy, la cadena trabaja por darle mayor tecnología, bajar un 20 % los costos y educar en el manejo comercial del producto.

Las estimaciones extraoficiales estiman que la producción de girasol treparía a entre 4,0 y 4,1 millones de toneladas en 2005/06, superando los 3,65 millones del ciclo pasado. Por otro lado, durante la última campaña, el rinde promedio fue de 1900 kilos por hectárea.

Para los industriales, el piso de 3,75 millones es un buen número para poder trabajar con costos operativos.

En lo que hace al área, los más conservadores hablan de un incremento del 10% a nivel país, unos 2.200.000 hectáreas más, mientras que los más optimistas se refieren a un 21%. "La variable depende de lo que pase en el Chaco, donde el año pasado se sembraron 160.000 hectáreas, y este año ya superan las 230.000. Si llueve, puede haber unas 70.000 hectáreas más", dijo Alberto Ospital, vicepresidente de Asagir.

El negocio

En cuanto a las posibilidades del negocio, el precio del girasol se define en el aceite, que representa casi un 90 % del valor del producto. Aunque la tendencia en commodities es que los precios van a la baja, en el caso del girasol, la tendencia de los últimos años indica lo contrario. "A nivel mundial, a medida que haya cada vez más producción de aceites de soja y palma, la exportación relativa del aceite de girasol va a ser menor y cada vez va a ser más buscado, entonces en el largo plazo el aceite de girasol tiene un futuro interesante", explicó Ospital.

En el mercado interno, el girasol no es la soja. Tienen realidades comerciales distintas. Mientras la soja está concentrada en un área reducida y cercana a los puertos, el girasol se distribuye en zonas dispersas del país con realidades diferentes, calidades distintas y fletes diferentes.

De todas formas, a futuro, todos coinciden en que al girasol sólo le esperan buenos tiempos. Esto se debe, según los analistas, a que la demanda de Europa de aceite de colza para la producción de biodiesel le va a abrir una puerta importante al aceite de girasol argentino.

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