Desde España, anuncian que se negocia una salida con Aguas.

Lo hizo el ministro De Vido...

15deOctubrede2005a las08:27

Lo hizo el ministro De Vido. Se trata de una oferta de empresarios argentinos junto a fondos de inversión del exterior. Involucra también a Aguas de Barcelona, que evalúa manejar la empresa durante dos años.

El ministro Julio De Vido anunció ayer aquí que se han iniciado negociaciones para que Aguas de Barcelona se haga cargo de Aguas Argentinas, al menos durante los próximos dos años.

Dar alguna noticia cierta sobre el futuro de Aguas Argentinas era uno de los objetivos de la presencia de Néstor Kirchner en la XV Cumbre Iberoamericana.

De Vido dio detalles del complicado camino que habrá que recorrer para llevar a buen puerto este arreglo. Lo hizo al finalizar una conferencia de prensa del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.

El mandatario español hizo todos los gestos posibles para alabar a Kirchner. "Las empresas españolas, ante todo, deben invertir —dijo Rodríguez Zapatero—. Que sepan que deben contribuir, que se porten adecuadamente".

El presidente español, además, se pronunció a favor de una "solución a corto plazo" para que Agbar (Aguas de Barcelona) "esté en la Argentina, con una relación todo lo directa y positiva que queremos".

A ocho días de las elecciones, el Gobierno nacional necesitaba dar una buena noticia sobre este asunto. Aunque la cuesta a remontar es larga, Kirchner puede mostrar la disposición de Aguas de Barcelona a seguir como operadora de Aguas Argentinas,

Además del comicio, la noticia se produce justo antes del verano y se trata de agua potable, el consumo más sensible para la población. Y también importa como gesto favorable a la aspiración oficial de captar inversiones externas para sostener el ritmo de crecimiento de la economía.

Por su parte De Vido, en la misma oficina del palacio Fonseca, donde Zapatero dialogó con los periodistas argentinos, explicó el alcance que hasta ahora tiene la negociación en marcha.

El ministro de Planificación remarcó que mantuvo una larga conversación telefónica con Angel Simón Grimaldos, el director general de Aguas de Barcelona, que estaba en París negociando con Suez (un diálogo complejo, por cierto, teniendo en cuenta la dureza de los franceses, que son también accionistas mayoritarios de Agbar)

El ministro de Planificación repartió la copia de un fax que le envió el director general de Aguas Argentinas y que resume el estado actual de las negociaciones. Dice el fax:


"El grupo Agbar y Suez estarán intensificando las conversaciones en todos los frentes en los últimos días para encontrar una solución en el marco de la renegociación del contrato de Aguas Argentinas".


Las empresas "están negociando conjuntamente para llegar a un posible acuerdo con fondos especializados en la inversión de activos de mercados emergentes", por lo que estos se harían cargo "del 70 por ciento de las acciones de Aguas Argentinas". Ese es el total de las acciones que suman Suez, Agbar y sus otros socios europeos, Vivendi y Anglian Water.


"Las conversaciones incluyen asimismo —finaliza el fax de Simón Grimaldos que distribuyó De Vido— la previsión de que Agbar pase a ocuparse de la gestión directa de la compañía durante los próximos dos años, con el objetivo de asegurar el normal funcionamiento durante el traspaso de la propiedad a los nuevos accionistas y el mantenimiento de los estándares de calidad de los servicios que presta Aguas Argentinas".

La vía de arreglo es intrincada y está plagada de obstáculos. Por lo pronto, afirmó el ministro De Vido —aunque este planteo no coincide totalmente con los dichos de Simón—, Agbar reduciría su participación accionaria del 25% al 7,1 por ciento. Los restantes accionistas se irían, con la excepción del Banco Galicia, los trabajadores y el Banco Mundial.

En cambio, Agbar fu

Temas en esta nota