Granos: el cielo puede ayudar.
Según los expertos, las precipitaciones primaverales están atrasadas y falta reserva de humedad en el sudoeste bonaerense, una de las principales regiones trigueras.
Todas las fichas parecen estar puestas no sólo para que llueva en estos días, sino para que también se concreten las precipitaciones anunciadas para mediados y fines del verano y que acompañen, finalmente, el buen desarrollo de los cultivos de la cosecha gruesa. Eso, al menos en la zona núcleo, la región agrícola más importante del país porque para el Norte, en cambio, el agua llegaría tarde para revertir la intensa sequía que hace rato viene castigando.
En lo inmediato se espera para este fin de semana lluvias que beneficien los trigales del sudoeste bonaerense, en plena evolución, pero con pobre perfil de humedad en sus suelos para su correcto desarrollo.
"Los cultivos de la cosecha gruesa (maíz, soja y girasol) se desarrollarán bien en la zona núcleo, que, según los pronósticos, recibirá lluvias beneficiosas a partir de la mitad del verano. En cambio habrá mermas en el Norte, fundamentalmente en el oeste del Chaco, por la intensa sequía. El trigo ya sufrió la falta de lluvias, lo que se vio reflejado en la reducción del área sembrada", dijo a LA NACION Eduardo Sierra, especialista en Agroclimatología de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y de la Fundación Climagro.