En Córdoba, el trigo apunta a la calidad.

En una campaña con menor producción, la segregación y los materiales diferenciados permiten obtener una mejora en los valores...

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29deOctubrede2005a las06:31

Còrdoba.- Muchos productores este año se acobardaron a la hora de sembrar trigo en la provincia de Córdoba. El clima y las perspectivas invernales no acompañaban y tampoco el precio era tentador como para que prevaleciera sobre las condiciones ambientales. En la provincia de Córdoba el área sembrada con trigo cayó algo más de un 30 por ciento, de 950.000 hectáreas a 650.000.

Sin embargo, hay productores a los que esos factores no los intimidan y en regiones que no son precisamente las más húmedas, como el Centro y Norte de Córdoba, hacen tanto trigo como en años anteriores. O le están buscando una vuelta para reforzar la participación del cultivo en su sistema agrícola y económico.

Eso pudo constatarse en una jornada realizada en estos días, en los campos de los productores Carlos Actis y Bartolo Mandrile. El eje giró en torno de un programa de segregación del cereal a efectos de obtener una calidad diferenciada, del que participan una decena de agricultores de la zona de influencia de la ciudad de Oliva.

Apenas llegaron a la reunión, los participantes de la experiencia recibieron la mejor noticia: que recibirán un plus de 10 dólares por tonelada.

El grupo de diez productores fue invitado por la Asociación de Cooperativas Argentinas para iniciar un plan de segregación, sembrando una variedad de su semillero, el ACA 304. La entidad, que tiene un centro de acopio en Oliva, había primero concertado un compromiso con una industria molinera.

El responsable de la Asociación en el lugar, Héctor Donato, propuso a los productores la implantación de la variedad -cuyas características encajan con la calidad deseada- y observar las prácticas de trazabilidad, desde la historia del lote hasta el almacenamiento y entrega del cereal. Cuando la cosechen, podrán almacenarla en sus propios silos o en los del centro de acopio.

"Al comienzo ofrecimos entregar la semilla sin cargo, o sea, esa era la bonificación con que contaban de entrada, pero hoy hemos podido anunciarles que cada uno va a tener un plus de 10 dólares por tonelada, en relación con los valores corrientes de comercialización sobre Rosario", informó Donato a LA NACION.

La calidad requiere un compromiso de todas las partes. Donato señaló cuál es la fórmula: "El productor, predisponiéndose a hacer bien las cosas y a abrir campo a los técnicos del INTA y a los nuestros para que puedan hacer un control permanente de los lotes; nosotros, en la comercialización, trabajando para obtener los mejores negocios para su producción, y, por cierto, también es necesario el compromiso de la industria, que siempre ha dicho que necesita calidad y que nadie se la ofrece. Nosotros hemos armado las cuatro patas de esa mesa".

Eslabón fundamental

De la experiencia participa el Proyecto Regional de Agricultura Sustentable del INTA Manfredi, que ha armado una red de ensayos de manejo del cultivo de trigo en secano y con riego en su área de influencia, el centro y norte de Córdoba.

"Concebimos al trigo como un eslabón fundamental en el sistema de rotaciones", apuntó el coordinador del programa, ingeniero Eduardo Martellotto.

Junto con el mejor manejo del cultivo, se plantea también otra alternativa. "El otro paso que puede dar el productor para lograr mejorar su rentabilidad debe orientarse a obtener productos de calidad controlada desde el origen", agregó el productor.

El beneficio se produce, entonces, por partida doble: en el bolsillo del productor y en los muy buenos lotes que el trigo va a dejar para la soja de segunda.

La de Oliva, es una experiencia piloto."Para nosotros, el trigo no debe ser un cultivo eventual", sentenció Martellotto.

Por Juan Carlos Vaca.

Corresponsal en Córdoba

 

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