El etanol, un destino más para el maíz.

La Argentina debe definir una política acerca de los biocombustibles que involucre la sanción de la ley e iniciativas a favor de la investigación...

29deOctubrede2005a las06:36

La Argentina debe definir una política acerca de los biocombustibles que involucre la sanción de la ley e iniciativas a favor de la investigación, advierte un trabajo de Aacrea; los efectos del paso del huracán Katrina por el Golfo de México

El paso del huracán Katrina por el Golfo de México, además de las graves consecuencias que dejó en esa zona, renovó la discusión acerca del petróleo, las fuentes alternativas de energía y el cuidado del medio ambiente.

La caída de algunas torres de extracción de petróleo y la retracción consecuente de la oferta, además de los altos precios, que llegaron a sus picos máximos, pegaron fuerte en la economía mundial y amenazan con generar un impacto mayor en el costo de los fletes, los precios de los combustibles y de la energía, entre otros sectores de la economía. El agro no es ajeno a ninguno de ellos.

En definitiva, el sector vuelve a ubicarse en una posición de relevancia. Por un lado, ve peligrar sus costos productivos, por otro, tiene una nueva posibilidad de participar en la producción de combustibles renovables y disminuir las emisiones tóxicas.

Oportunidad

Ahora bien, ¿nuestro país está a la altura de las circunstancias para aprovechar esta oportunidad? Tomás Liceda Rosasco, técnico del área de Economía de Aacrea, analizó cómo la Argentina, que en 2004 produjo 159 millones de litros de etanol y se ubicó en el puesto 17 en el ranking internacional, puede participar en el mercado de los biocombustibles, a partir de la proyección de tres escenarios posibles.

En la actualidad, el etanol y el biodiesel son los actores de mayor relevancia mundial dentro de los biocombustibles.

El etanol, cuya producción lideran Brasil y Estados Unidos, es producido principalmente a base de maíz y caña de azúcar y es el más importante de los dos. El biodiesel, en cambio, se obtiene, en su mayor parte, de cultivos oleaginosos como colza, soja y girasol.

En este rubro, la Unión Europea lidera el mercado.

En la infografía adjunta puede observarse la evolución de la producción de etanol en Estados Unidos desde 1980 hasta 2005, estimada en 16.000 millones de litros.

Llama la atención la tendencia siempre creciente de la curva, salvo en 1996, cuando el precio récord de los commodities causó una merma en la producción.

Es posible que el dato de producción de etanol no parezca relevante para los empresarios agropecuarios. No obstante, si se lo asocia con el consumo de maíz, esta industria puede considerarse un indicador más a la hora de analizar la oferta y demanda del cereal a nivel mundial.

Nadie esperaba que la producción de etanol alcanzara los 16.000 millones de litros en 2005. En algunos informes del USDA, en 2002 se pronosticaba que sólo se alcanzarían estos volúmenes en 2025. Sin embargo, en dos años superaron sus pronósticos.

Potencial extra

La infografía también muestra el potencial extra de esta actividad, es decir, cuál sería el aumento en el consumo de maíz que generaría la puesta en marcha de las 20 fábricas que planean construir este año en los Estados Unidos. Lo estimado corresponde a las 91 fábricas que están produciendo etanol actualmente.

Si se toma un rendimiento promedio de 10 t/ha, este potencial equivale a 4,1 millones de hectáreas de maíz que se estarían destinando a la producción de etanol en Estados Unidos.

Mientras tanto, durante la campaña 2004/05, en la Argentina se sembraron 3,34 millones de hectáreas, con una producción récord de 19,5 mllones de toneladas. En un estudio realizado recientemente en Estados Unidos ( www.lecg.com ) se destaca el rol del etanol como factor de reducción de precios de los combusti

Temas en esta nota