Brasil recupera este año producción de soja y maíz
Paulatinamente y al haber prácticamente concluido la campaña de cultivos de verano en los EE.UU., la plaza centra su atención en las alternativas que se puedan generar ahora en esta región.
1. La demanda sigue creciendo, particularmente la de China. Este país representa hoy 21% del uso global y 40% del comercio mundial, con un crecimiento económico que, aunque no continúe al mismo ritmo de los últimos tres años, parece no detenerse por el momento.
2. Los requerimientos de aceite de soja para producir biodiesel seguirán creciendo, si los precios del crudo suben o se mantienen en este nivel. Esta tendencia estimulará la molienda y determinará la generación de nuevas plantas procesadoras de este tipo de combustible, más económico y ecológico que los de origen mineral.
3. La expectativas inflacionarias mundiales juegan en el mercado de soja un rol fundamental. La mayoría de las materias primas ha tenido una mejora significativa en los últimos meses. No solamente han subido los commodities vinculados con la energía (petróleo, gas, etc.) sino también los relacionados con la construcción ( madera, hierro, aluminio, etc.), los denominados «softs» (azúcar, café, cacao, jugo de naranja, etc.) y hasta los metales preciosos como el oro, la plata y el platino. En cierta medida, los granos no han venido acompañando recientemente esta tendencia y es posible, entonces, que el mercado registre estos «retrasos» en las cotizaciones con algún impacto alcista producto de estas expectativas.