Sin sostén oficial, el dólar sigue en baja

Ayer cerró a $ 3 y ofrecido, lo que anunciaría nuevas bajas si no interviene el BCRA

03deNoviembrede2005a las08:46

La tendencia a la baja que vuelve a exhibir el dólar -después de haber tocado un pico de $ 3,03 el jueves pasado- se consolidó ayer cuando el precio minorista cedió un centavo por tercer día consecutivo y el mayorista perdió otras seis milésimas de peso para sumar su cuarta baja en igual número de ruedas.

Cotizó a un promedio de $ 2,97 para la compra y 3 para la venta en las casas de cambio céntricas, en tanto que las operaciones mayoristas se pactaron a 2,984/2,986 por dólar, en un mercado signado por la oferta, retomando una característica que la plaza cambiaria había mostrado regularmente en los últimos dos años.

"Volvió la calma al mercado; estamos otra vez como antes", expresó a LA NACION un cambista en relación con el sesgo que había identificado al mercado hasta octubre, cuando un cambio en el clima financiero internacional precipitó la salida de capitales, lo que se reflejó en la suba del dólar.

Aquel incremento, en principio apuntalado por el Banco Central mediante millonarias compras, se sostuvo después porque el ajuste tomó desprevenidas a empresas y bancos. Estos habían volcado sus apuestas a la revalorización progresiva del peso sin tomar las coberturas correspondientes, lo que los llevó a intentar recomponer su tenencia de dólares de apuro y alimentó la demanda de divisas.

Si a esa presión se suma la ejercida hacia fines de mes por el Gobierno con la colocación del Boden 15, un título en dólares que obligó a las reparticiones oficiales y entes que lo adquirieron a sumarse a la fila de compradores de dólares, se tiene exacta dimensión de los factores que causaron un incremento del 5,2% en el valor del dólar desde mediados de agosto y hasta fines de octubre pasados (de $ 2,88 a 3,03), un aumento nunca visto desde que se detuvo la corrida cambiaria, sobre el final de 2002.

"Desaparecieron los bancos tomadores de dólares que estaban presentes la semana pasada y todo volvió a la normalidad", dijo otro cambista para quien la única duda pasa ahora por establecer cuándo el Central volverá al mercado para ponerle piso a la baja que, considerando los máximos, llega al 1% en el precio minorista y se estira al 1,4% en el mayorista.

El ente monetario acumula seis jornadas sin intervención, que llegan a 11 si se considera que en las otras cinco realizó compras nunca superiores a los US$ 8,5 millones.

Sin embargo, la mayoría de los operadores cambiarios consultados ayer por LA NACION se muestra convencida de que ese momento está cerca. "No creo que desaprovechen la posibilidad de tenerlo cerquita de $ 3, como es del gusto del Gobierno, porque si lo dejan bajar más el mercado se va a asustar y las liquidaciones de dólares se van a incrementar, ante el riesgo de terminar vendiendo a un precio menor", especuló un activo operador cambiario. "El panorama se presenta favorable a la revalorización del peso, hasta que el Banco Central diga basta y comience a comprar dólares", apuntó Fernando Izzo, director de ABC Mercado de Cambios, ante una consulta de la agencia Nosis, siguiendo el mismo razonamiento.

Luz amarilla

La tranquilidad que ahora exhibe el mercado de cambios contrasta con la zona de incertidumbre en que se siguen moviendo los mercados financieros, especialmente cuando se observa el comportamiento de los bonos.

Ayer, los precios de los principales títulos terminaron irregulares (mezclaron alzas con bajas), aunque la mayoría de ellos acusó una indiscutible debilidad que los operadores adjudicaron al salto que dio la tasa de rendimiento del bono del Tesoro de los Estados Unidos a 10 años.

Ese indicador, que funciona como un medidor del apetito inversor por el riesgo emergente, quedó ayer a 4,61% anual, con lo que alcanzó su máximo nivel en siete meses y volvió a poner en guardia a los inversores.

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