La cosecha de trigo caerá en 4 millones de toneladas.

Aunque la sequía en los campos quedó atrás, se mantienen las previsiones de un menor rendimiento para esta temporada...

Por
05deNoviembrede2005a las07:57

Los cultivos del trigo de esta campaña comenzaron a revertir la situación de estrés hídrico que mostraban, tras una oportuna recarga en los perfiles de suelos de zonas núcleo, y al 29 de octubre último comenzaban las etapas de floración y llenado de granos.

Según reportes privados que se difundieron ayer desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, esa mejora se optimizó en el centro de la zona agrícola, donde ya se evidencian las mejoras que definirán el rendimiento en este ciclo agrícola.

Esa mejora con núcleo en el centro-sur de Santa Fe, se extendió periféricamente apuntalando las buenas perspectivas de ese epicentro, aunque tuvo efecto benéfico más limitado hacia Córdoba, destaca el informe de la entidad cerealera.

Asimismo, las trillas norteñas se van extendiendo hacia el norte de Córdoba y Santa Fe con magros resultados y los trigales del sur de Buenos Aires desarrollan retrasadamente etapas de encañazón sin lograr revertir las adversidades iniciales causadas por sequía, postergación de la siembra y heladas, subraya el relevamiento privado.

En menor rendimiento que se espera en este ciclo triguero afirma la tendencia bajista proyectada para la producción nacional del cereal nuevo, que se prevé inferior a los 12,3 millones de toneladas (contra 16,8 millones de toneladas del ciclo previo).

Al 29 de octubre se llevaba recolectado el 3,3 por ciento de los 4,96 millones de hectáreas que llegarían a cosecha, según el reporte de la Bolsa de Cereales.

Además, el avance de la trilla en Tucumán continuó aportando muy bajos rendimientos en el este provincial castigado por heladas, mientras que en el noroeste de Córdoba, el comienzo de la trilla debió detenerse a causa de las lluvias.

Las altas y extendidas temperaturas de la semana precedente (16 al 22 de octubre) ocasionaron cierto grado de deterioro en los cultivos del centro del área agrícola pampeana.

Ese motivo y la incipiente falta de agua en el perfil amenazaban la fase reproductiva, por lo cual las lluvias resultaron muy oportunas para mantener el aspecto bueno a muy bueno de los cultivos del extremo sur de Santa Fe y norte de Buenos Aires.

El informe privado subraya que la evolución del cultivo en el sudeste de Buenos Aires definirá, por su importancia en hectáreas, gran parte de la producción triguera nacional.

En la zona de Tres Arroyos se proyectan menores rendimientos, aunque las siembras se encuentran en etapa de encañando y hasta espigando con muy poco desarrollo.

La menor producción de fotoasimilados que esto traería aparejado podría disminuir el llenado del grano, ya que los plantíos presentan un aumento importante de enfermedades foliares (Septoria y Roya de la hoja) que han dañado las hojas inferiores obligando a la aplicación de fungicidas.

En el triángulo Balcarce-Mechongué-Otamendi la humedad es moderada y los cultivos están muy buenos, en "espiga embuchada o comienzos de espigazón" los mas tempranos y en "encañazón" los tardíos, aunque la presencia de Roya Anaranjada y en menor medida Mancha Amarilla y Septoria también exigió la pulverización con fungicidas, destaca el informe privado.

Temas en esta nota