Acuerdo sostenido con alfileres

Las previsiones de la industria frigorífica apuntan que esta semana será clave para sostener o derrumbar, según evolucionen los mercados, el acuerdo para mantener los precios en el mostrador del alimento más consumido por los argentinos.

07deNoviembrede2005a las08:07

Las previsiones de la industria frigorífica apuntan que esta semana será clave para sostener o derrumbar, según evolucionen los mercados, el acuerdo para mantener los precios en el mostrador del alimento más consumido por los argentinos.

Los frigoríficos y, en menor grado los consignatarios del Mercado de Hacienda de Liniers, fueron seleccionados por el Gobierno nacional para moderar las fuertes expectativas de suba en el precio de la carne que mandan en la actual coyuntura.

Aun si se hiciera caso omiso de tales expectativas, los indicadores objetivos del mercado también son alcistas. En la grilla hay que anotar el cierre parcial de los mercados externos para Brasil (hoy, el mayor exportador mundial de carne bovina), la recuperación de precios de la Cuota Hilton, la contracción estacional de la oferta ganadera, la firmeza del consumo interno y de las exportaciones.

“Si en la semana los precios de la hacienda se mantienen sostenidos, será necesario revisar el acuerdo de precios con el Gobierno”, es el mensaje que baja desde algunas cámaras del sector. Con la entrada en vigencia de los límites en el peso con destino a faena, en un primer escalón de 260 kilos, que pasará a ser de 280 a mediados del mes próximo, el mercado evidenció un lógico reacomodamiento. Las categorías de novillitos y vaquillonas pasaron a ser las estrellas del consumo, con aumentos que orillaron el 10 %. El valor del novillo se mantuvo sin grandes cambios, pero ya un escalón más arriba de lo que se tenía en la primera quincena de octubre, dado que es foco de las demandas tanto para exportación como para el abastecimiento interno, junto con otras categorías hoy muy demandadas como las vacas y toros.

¿Qué categorías están traccionando los precios? ¿Es la exportación? ¿Es la vaca manufactura que va a Rusia? ¿O es el mercado interno? Todas preguntas que rondaron los escritorios la última semana. Para una parte de la biblioteca, el mercado acusa síntomas de escasez, que se agudiza ante las expectativas alcistas. Para otra, no hay dudas de que el engrosamiento de la masa salarial (más empleos, mayor actividad económica, incrementos en los haberes) son un gran factor de presión en un país de por sí “carne-dependiente”.

Justamente, el aumento de la demanda es lo que ilusiona también a los proveedores de alimentos sustitutos (productores de cerdo, entre otros).

El acuerdo con los frigoríficos para mantener hasta el 15 de diciembre sin cambios algunos cortes tiene una cláusula de escape, ligada al aumento de los precios de la hacienda.

TALÓN DE AQUILES. Lo que se convirtió para los frigoríficos en el talón de Aquiles y terminó por complicarles el escenario es la rebaja de los precios del cuero. La lista semanal difundida el viernes determinó nuevos recortes y en un par de semanas se acumulan bajas de 50 centavos por kilo para los cueros de vaquillona y 40 centavos para los de vaca, se indicó en el sector.

Mañana martes, además, vence la cláusula por la cual la industria curtidora se comprometió en junio pasado a mejorar un cinco por ciento el valor de adquisición del cuero vacuno fresco y salado a los frigoríficos.

En las cámaras frigoríficas se anticipa que habrá otro reclamo formal al ministro de Economía para que se libere la fórmula que inhibe la exportación de cueros crudos (wet blue).

“Cuando sube la hacienda y también sube el cuero (recupero), hay cierta posibilidad de absorción. Pero cuando el primero sube y el segundo baja es imposible”, dicen en los frigoríficos para justificar los ajustes que practicaron la última semana a los valores “en gancho”.

No obstante, con la suba de los

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