Buques cargan soja río arriba - Flavia Rossi de fyo.com (*)

La soja continúa dominada por la incertidumbre en el mercado forrajero, mientras que los menores márgenes de procesamiento chinos estimulan directamente la compra del aceite de soja para no acumular harina.

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02deDiciembrede2005a las08:45

La soja continúa dominada por la incertidumbre en el mercado forrajero, mientras que los menores márgenes de procesamiento chinos estimulan directamente la compra del aceite de soja para no acumular harina.

Este cambio en las condiciones de mercado sirve de ayuda a los procesadores locales, ya que el aceite local es el más demandado por el mercado asiático. No sólo rumores de compra son los que apoyan esta idea, sino que el sonido de los barcos en los puertos lo confirma.

La semana al 22 de noviembre se había anunciado el arribo de dos barcos de ese origen para la carga en Rosario y Bahía Blanca de 45 mil y 20 mil toneladas de poroto respectivamente para la semana siguiente. Confirmadas las tareas de carga de esos vapores, este martes se anunció que cinco nuevos buques –también de origen chino– estarían entrando hasta el 20 de diciembre a los puertos de San Lorenzo para cargar unas 70 mil toneladas de aceite de soja; otro más llegaría al puerto de Necochea para cubrir las necesidades de ocho mil toneladas de aceite de soja o de girasol.

China no es el único consumidor del aceite de soja. Están anunciados otros buques para cargar más aceite con destino a India, Colombia, Perú, Bangladesh, Hong Kong, Corea y Marruecos para los próximos días.

Además, el interés por cargar harina y pellets se mantiene.

Si miramos la oferta, las condiciones climáticas en Sudamérica siguen bien. Se esperan lluvias en la zona núcleo de Brasil para los próximos cinco días y en Argentina el régimen para los próximos 10 días sería normal o mayor al promedio para esta altura del año. La roya todavía no preocupa en Argentina y la recarga actual de las reservas de humedad permitirían mejorar el ingreso al verano. Sin embargo, todavía falta mucho tiempo para el período más crítico y las condiciones ya son conducentes para la propagación del hongo en el sur de Brasil y Paraguay.

Mientras tanto, Chicago sigue presionado. Mientras la mercadería local se mantenga competitiva respecto a la estadounidense y no haya complicaciones en Sudamérica, las posibilidades de recuperación se limitan a rebotes técnicos.

La enorme importancia que tiene el sector externo en la estructura de oferta y demanda de oleaginosas en Argentina impide separarse demasiado de lo que suceda en las pizarras de Chicago. Aún así, incluso con la retracción que sufrió el mercado de referencia de dos por ciento –entre el 21 y el 30 de noviembre– los preciso pagados río arriba subieron tres por ciento en dólares (cuatro por ciento en pesos).

El productor se muestra reacio a vender a cualquier precio y la necesidad de mantener las fábricas en funcionamiento obliga a los procesadores a tener que generar mercadería, a pesar de superar su capacidad teórica de pago.

Los precios FOB del poroto y del aceite terminaron noviembre sin cambios respecto a octubre y los de la harina se recuperaron dos por ciento.

Es claro que si afloja la generación de nuevos negocios sobre los subproductos, los precios externos tendrán que bajar para colocar la producción.

En síntesis, el mercado disponible local sigue firme a pesar de la debilidad que muestra Chicago. Los fondos volvieron a quedar vendidos, los niveles de precios son bajos, la demanda estadounidense viene floja y todavía no hay temores serios por los cultivos sudamericanos. En definitiva, la firmeza local no podrá sostenerse demasiado tiempo si el mercado internacional no acompaña.

(*) Analista de mercado

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