El sector ganadero, afectado por las últimas medidas.

Víctor Tonelli, consultor privado, criticó fuertemente los aumentos de las retenciones y de los pesos de faena...

03deDiciembrede2005a las08:08

Con su característica vehemencia, Víctor Tonelli, consultor privado, no escatimó palabras para criticar el aumento de peso de faena y el incremento de las retenciones a las exportaciones "que asestaron un duro golpe al sector".

En su opinión, en el corto y mediano plazo el incremento de peso de faena tendrá un efecto fuertemente negativo, principalmente para los feed lots, también para los criadores y de igual manera para el precio en los mercados, debido a que habrá una menor oferta de una categoría y por el mayor tiempo que lleva alcanzar otra. El único favorecido es el invernador, porque se reduce la competencia del feed lot y la terminación por los propios criadores.

"En el largo plazo la medida también será absolutamente negativa, porque elimina la única carne con marca exitosa en forma masiva, como es la carne de ternera por la cuál los consumidores pagaban entre 30 y 40% más. Por otra parte, quita incentivos al destete precoz, una tecnología utilizada por muchos años con gran éxito y conduce a una menor preñez", agregó.

Directo al corazón

"Aquellos que pensaban que la solución de la oferta argentina iba a pasar por el incremento de producción de terneros y de un mayor índice de preñez, esta medida afecta directamente al corazón de esa iniciativa", dijo Tonelli, para quien, por otra parte, no se logró el objetivo buscado de que disminuyan los precios del novillito y de las vaquillonas.

Con relación a las exportaciones y al aumento de las retenciones a las carnes, Tonelli relacionó el perjuicio con los focos de aftosa en el sur de Brasil, que alejó a ese país parcial o totalmente de algunos de sus mercados.

El especialista recordó que en 2004 los envíos de la Argentina al exterior ascendieron a 632.000 toneladas equivalente res con hueso. Para este año se proyectaban 800.000 toneladas, pero por efecto de las retenciones se considera que disminuirán a 730.000/740.000 toneladas.

En su opinión, en noviembre y por el efecto Brasil, la Argentina hubiera podido crecer en sus envíos entre 90.000 y 100.000 toneladas equivalente res con hueso, pero por las retenciones no pudo ser.

Además, ante una pregunta sobre si los aumentos de los derechos de exportación podrían afectar "ya" las exportaciones, respondió tajantemente: "En pocos días comenzarán a cerrarse plantas".

Un ejemplo más

Y como un ejemplo más de lo pernicioso de la medida, estableció una relación de precios y beneficios. El 25 de octubre, en plena explosión brasileña, el precio del kilogramo vivo se ubicó en 2,60 pesos; el precio del kilogramo res neto de recupero fue de 4,51 pesos; el margen bruto de los cortes no Hilton arrojaban un superávit de 20 centavos por kilo de res y el margen bruto de los cortes Hilton, 67 centavos por kilo de res.

Con el aumento de retenciones, el 16 de noviembre el precio por kilo vivo bajó a 2,50; el precio del kilo de la res neto de recupero, a 4,19; el margen bruto de los cortes no Hilton fueron negativos en 30 centavos por kilo de res y el de los cortes Hilton descendieron a 15 centavos. Por lo tanto, "para que el negocio sea posible hay que eliminar las retenciones o que baje 30 centavos el kilo de res", enfatizó Tonelli.

Como conclusión y según el especialista, la demanda exportadora estará muy activa y en crecimiento y ahora incrementada por la salida parcial o total de Brasil. Además, la demanda del mercado interno dispondrá de un poder adquisitivo más fuerte.

La oferta global será menor que la de 2004 y la pelea por la compra de una materia prima más escasa hará subir los precios del ganado. Por consiguiente, el precio de la carne en el consumo debería subir más allá de eventuales contenciones por medidas exógenas al mercado.

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